Epicentro del terremoto de Italia al lado de un Laboratorio de F. Nuclear con acelerador subterráneo

Epicentro del terremoto de Italia al lado de un Laboratorio de Física Nuclear

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El efecto del “raro seísmo”, en una zona no propicia, con el epicentro a una profundidad a nivel “de mina” (epicentro situado junto a un Acelerador de Partículas subterráneo), y con una intensidad que no corresponde a los daños ocasionados, se asemeja más al efecto que produciría una potente bomba o una descarga electromagnética que al efecto de un terremoto típico de la intensidad que nos dicen.

Experimentos en el Laboratorio Nacional Gran Sasso, Italia.

Esta mañana, tomé en cuenta el potencial de HAARP para causar catástrofes, desde tsunamis hasta terremotos. Teniendo familia en la zona central de Italia, eché un vistazo más cercano a las regiones y las instalaciones ¡y encontré que el Instituto Nacional de Física en el Laboratorio Nacional Gran Sasso -LNGS-, está situado cerca del corazón del epicentro del terremoto!

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Desde el punto de vista de una total conjetura de conspiración, tal vez no fue un acontecimiento natural o una incidencia de HAARP. ¿Fue causado el acontecimiento sísmico por un experimento fallido o tal vez algo buscado desde el Laboratorio Nacional Gran Sasso o desde lejos de él?

El LNGS está situado a unos 120 kilómetros de Roma, cerca de la ciudad de L’Aquila, dentro del Parco Nazionale del Gran Sasso e Monti della Laga. Las instalaciones subterráneas están situadas a lo largo de un túnel de autopista que cruza la montaña del Gran Sasso. La expectativa era / es que el laboratorio aloje la prestigiosa Conferencia de Física Nuclear en Astrofísica IV NPAIV en mayo http://npa4.lngs.infn.it/Poster_NPAIV.pdf

El SGNL es un sueño para los físicos en cuanto a experimentos y academia http://www.lngs.infn.it/. La misión principal del Laboratorio es alojar los experimentos que requieren un ambiente bajo de fondo en el campo de la física de astropartículas y la astrofísica nuclear y otras disciplinas.

Como en muchas instalaciones de investigación, hay numerosos experimentos en curso y se pueden ver en http://www.lngs.infn.it/lngs_infn/index.htm?mainRecord=http://www.lngs.infn.it/lngs_infn/contents/lngs_en/research/experiments_scientific_info/

OPERA, recoge neutrinos del laboratorio de física de partículas CERN de Ginebra al Gran Sasso subterráneo en Italia central, a 730 kilómetros de distancia. Los neutrinos son partículas elementales postuladas por Pauli en los años 30 como un “intento desesperado” para salvar el principio de conservación de la energía en los decaimientos radiactivos beta. Se han observado 20 años más tarde surgiendo de reactores nucleares y, desde entonces, se han establecido muchas de sus propiedades físicas. ¿Podría un rayo cósmico haber causado este terremoto o los límites “de almacenaje” excedieron la capacidad causando un movimiento sísmico? ¿Habrá una lectura de radiactividad más alta tras el terremoto?

No sé bastante sobre rayos cósmicos, pero usted puede averiguar más sobre partículas lanzadas, http://www.lngs.infn.it/lngs_infn/index.htm?mainRecord=http:// www.lngs.infn.it/lngs_infn/contents/lngs_en/research/experiments_scientific_info/

LUNA –Laboratorio para la Astrofísica Subterránea Nuclear– está alojado en Gran Sasso. LUNA fue un nuevo acercamiento experimental para el estudio de reacciones de fusión nucleares basadas en un laboratorio de acelerador subterráneo. http://luna.lngs.infn.it/.

Finalmente, el instrumento UNDERSEIS tiene como objetivo monitorizar la radiación sísmica con muy alta sensibilidad; se usan series de sismómetros para estudiar la estructura de la Tierra a escala global, regional y local, el proceso de las fuentes de terremoto, explosiones nucleares subterráneas y, más recientemente, para el análisis de señales complejas asociadas a la actividad volcánica. Si todavía está operativo, el dispositivo subterráneo debe haberse salido de los registros al estar tan cerca del centro de un acontecimiento sísmico.

Articulo escrito por: Ahrcanum(Traducción por Paz Digital)

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Weather wars and unnatural disasters:
es un ensayo escrito por Stephen Quayle. El libro, en nuestra opinión correctamente, sugiere que detrás del llamado “cambio climático” y los desastres de los últimos decenios, hay que ver, al menos en algunos casos, el lado oscuro de las elites. Publicamos un breve perfil de Quayle y una presentación de Tiempo de guerras, tomada de la página web de Costa a costa , con la esperanza de que algún editor decida publicar una traducción al italiano de este estudio básico.

Un agradecimiento especial al Dr. Gianni gentilissimo Ginatta para la presentación de informes.

“Stephen Quayle es el autor de cinco libros. Durante más de treinta años, investiga las civilizaciones antiguas, gigantes, los ovnis y las armas biológicas, a las cuestiones relacionadas con el futuro de la humanidad. Quayle analiza la luz de los escenarios inquietantes. Terremotos, erupciones volcánicas, las armas biológicos, cada una asociada a una crisis financiera impulsada y el colapso del dólar, dará lugar a sufrimientos inimaginables. Quayle cree que estamos pasando de una situación de amenaza a un escenario natural creado por la mano del Hombre orquesta que un’invisibile insondable eventos proporciones.

El escritor, experto en técnicas de supervivencia, recuerda que eventos como el terremoto en China, el ciclón en Myanmar, los tornados en los Estados Unidos, son cada vez más destructivas. Él sugiere que algunos de estos desastres puede ser causado por las armas climáticas construido por los “Illuminati” que quieren disminuir la población mundial. Por ejemplo, la reciente erupción volcánica en Chile ha sido generada por una enorme cantidad de energía similar a la que puede ser causado por las armas electromagnéticas y escalares.

[…] La tecnología pondrá a disposición de los líderes de las grandes naciones de los métodos para llevar a cabo una guerra no declarada. Técnicas para la modificación del tiempo podría ser utilizado para determinar los períodos de prolongada sequía y las inundaciones “.

El volumen titulado “Tiempo de guerras y desastres no naturales” examina las siguientes cuestiones: el verdadero papel de los servicios secretos, la nanotecnología, artificialmente provocado terremotos, tsunamis, el tiempo de manipulación, HAARP, los proyectos de “hombres” que se convertiría en Dios como . Los anexos del texto muestran la siguiente información: las patentes sobre la manipulación de los fenómenos meteorológicos, el Tratado ENMOD, la Ley de Preservación del Espacio, el documento Poseer el clima en 2025, etc.

Fuente articulo: Tanker Enemy

El significado de Moscú: las armas “no letales” y el derecho internacional a comienzos del siglo XXI

30-09-2005 Revista Internacional de la Cruz Roja por David P. Fidler

Comprender el significado de Moscú

En el decenio pasado, una de las cuestiones más interesantes que se produjo en la intersección de las nuevas tecnologías de armas y el derecho internacional humanitario (DIH) remite a las llamadas armas “no letales” (ANL). Los aspectos tecnológicos, militares, políticos, jurídicos y éticos de las armas “no letales” han suscitado considerable atención y controversia [1]. La magnitud, la complejidad y la intensidad que ha cobrado el debate en esa materia demuestran que se trata más que de una moda posterior a la Guerra Fría. Al reflexionar sobre la manera en que el derecho ha abordado el surgimiento de tecnologías que, según sus defensores, son diferentes de las armas “letales”, conviene examinar la cuestión de las armas “no letales” en relación con el derecho internacional humanitario en particular y el derecho internacional en general. En este artículo, se analiza la relación entre las armas “no letales” y el derecho internacional en los albores del siglo XXI, centrándose en el mayor incidente registrado hasta la fecha en la corta historia del debate sobre las armas “no letales”: el empleo de un agente químico incapacitante para poner término a un ataque terrorista en un teatro de Moscú, en octubre de 2002.

La aparición de tecnologías de armas suele producirse en momentos históricos en que su empleo revela tangiblemente cuestiones políticas, jurídicas y éticas que antes eran abstractas. El despliegue de armas químicas en los campos de batalla, en la Primera Guerra Mundial, sigue influyendo en lo que la gente piensa de esas armas. Las percepciones sobre las armas biológicas también están oscurecidas por los horrores de los experimentos japoneses que se hicieron con ellas en China antes y durante la Segunda Guerra Mundial. Las explosiones atómicas que devastaron Hiroshima y Nagasaki, en agosto de 1945, continúan empañando el uso de las armas nucleares. Hasta el momento en que se redactó el presente artículo, el acontecimiento concreto más significativo que ha tenido influencia en el debate sobre las armas no letales (ANL) ha sido el empleo de un agente químico incapacitante en Moscú, en 2002. A pesar de que es más pertinente en relación, con las controversias en torno a las armas químicas “no letales”, el incidente de Moscú tiene implicaciones más importantes en cuanto a la relación entre los desarrollos de las ANL y las normas de derecho internacional examinadas más abajo.

En el presente artículo, se pasará revista, en primer lugar, a la manera en que fue desplegándose el debate sobre las ANL y el derecho internacional antes del incidente de Moscú. En ese período, muchos especialistas, entre los que me incluyo [2] [3], estábamos analizando el desarrollo y el empleo de diversas ANL en relación con el derecho internacional existente, sobre todo el derecho internacional sobre el control de armas y el DIH. Esos esfuerzos pusieron de manifiesto los desacuerdos existentes entre defensores y escépticos en cuanto al papel del derecho internacional en el desarrollo y el empleo de las ANL. En ausencia de hechos concretos, datos y pruebas, el diálogo entre defensores y escépticos mantuvo cierta abstracción que lo convirtió más en una especulación conceptual que en un análisis empírico [4].

Luego, en el artículo se describe el incidente en el teatro de Moscú y cómo esa crisis transformó el carácter abstracto del debate sobre las ANL en un acontecimiento real de vida y muerte, de gran trascendencia. Uno de los efectos más importantes del incidente de Moscú fue que se centró la atención en cómo la Convención sobre las armas químicas (CAQ) [5] regulaba el empleo de las sustancias químicas incapacitantes con fines de mantenimiento del orden. En el presente artículo, se interpreta ese aspecto de la CAQ a la luz de lo acontecido en Moscú. Por último, se examina la relación presente y futura entre las ANL y el derecho internacional después de los sucesos de Moscú.

Antes de Moscú: el debate sobre las ANL y el derecho internacional

El debate sobre las implicancias jurídicas en el plano internacional de las ANL comenzó a entablarse apenas a finales de los años 1990, en respuesta al creciente interés por esas armas que manifestaron las fuerzas militares de todo el mundo y, sobre todo, de Estados Unidos. Antes, el derecho internacional había abordado la cuestión de las armas diseñadas, o que pretendían estar diseñadas, para ser menos letales que las armas convencionales. Los tratados sobre armas biológicas, químicas y convencionales regularon los potenciales “no letales”. La Convención sobre armas biológicas y toxínicas (CABT) prohibió el desarrollo de armas biológicas “no letales”, sea para fines antipersonales o antimateriales [6]. La CAQ prohibió el desarrollo y el empleo de armas químicas, definidas como las que contienen sustancias químicas tóxicas que causan incapacidad temporal [7]. Además, la CAQ prohibía el uso de agentes de represión de disturbios como método de guerra [8]. En 1995, los Estados añadieron un Protocolo a la Convención de las Naciones Unidas sobre armas convencionales, en el que se declaró ilícito el empleo de armas láser diseñadas para causar ceguera permanente [9].

A pesar de que estos ejemplos ilustran la regulación del potencial de armas “no letales” por el derecho internacional, no existía discurso alguno centrado en esas armas antes de mediados de los años 1990. El creciente interés por parte de las fuerzas militares y, en menor medida, de las fuerzas de mantenimiento del orden [10] a finales de los años 1990 estimuló el análisis jurídico internacional de las ANL específicamente como una nueva categoría de armas (véase el Cuadro 1 para una descripción de las tecnologías). Los expertos respondieron a la afirmación de que esas armas eran diferentes no sólo tecnológica sino también éticamente de las armas que el derecho internacional había tratado de regular durante largo tiempo a través de los tratados sobre control armamentístico y DIH.

Cuadro 1. Principales tecnologías de ANL [11]

Tecnología de ANL Ejemplos

Energía cinética :
Municiones de impacto (proyectiles de espuma de goma, clavijas de madera, sacos rellenos, balas de plástico, cañones de agua, proyectiles de plano aerodinámico circular).

Barreras y redes de retención:
Dispositivos para reducir la marcha y detener vehículos o embarcaciones (por ejemplo: redes, cadenas, puntas, espuma rígida).

Eléctrica :
Tecnología de interrupción electromuscular (por ejemplo: armas de electrochoque Taser, “espada paralizante”, exoesqueleto, armas paralizantes, armas eléctricas inalámbricas (por ejemplo: el Close Quarters Shock Rifle), armas de plasma inducidas por láser.

Acústica :Generadores acústicos, cañón acústico, dispositivos acústicos de largo alcance.
Energía dirigida Microondas de alta potencia, ondas milimétricas, láser, arma de proyectiles impulsados por energía.

Química :
Agentes de represión de disturbios, bombas de peste, materiales antitracción, agentes oscurecedores, espuma adhesiva, sustancias químicas antimateriales, defoliantes, herbicidas.

Química / bioquímica:
Calmantes, convulsionantes, incapacitantes.

Biológica:
Microorganismos antimateriales, agentes anticultivos.

Tecnologías combinadas:
Municiones traumatizantes, dispositivos de dispersión químicos y cinéticos, dispositivos de dispersión químicos y ópticos.

Sistemas de lanzadores:
Municiones “no letales” (por ejemplo: granadas de morteros), minas terrestres, vehículos y embarcaciones sin piloto, encapsulación / microencapsulación.

El debate acerca de las consecuencias de las ANL para el derecho internacional se desarrolló de tal manera que se evidenciaron sus controversias. En general, la principal ofensiva del derecho internacional con respecto a las tecnologías de armas a finales del siglo XIX y la mayor parte del siglo XX fue elaborar y aplicar normas que regularan las armas que eran cada vez más destructivas y mortales [12].

Sin embargo, las armas “no letales” no coincidían con esas pautas según el Departamento de Defensa estadounidense, las armas no letales son armas “expresamente diseñadas y principalmente utilizadas para incapacitar a personas o bienes, al tiempo que permiten reducir al mínimo el número de víctimas mortales, evitar las heridas permanentes a las personas y los daños indeseables a bienes y al medio ambiente” [13]. Definidas de esa manera, las armas “no letales” reflejaban el objetivo del DIH de que los conflictos armados sean más “humanos” [14]. Además, el examen de las ANL estuvo guiado, en cierta medida, por las restricciones que el DIH impone a las fuerzas militares que conducen operaciones no tradicionales, como las de mantenimiento de la paz. Esa aparente convergencia de intereses creó un contexto en el que las fuerzas militares y los juristas y los expertos en derecho internacional humanitario tal vez hubieran podido abordar juntos esa nueva tecnología de armas.

Pero ese examen conjunto no tuvo lugar. La defensa de las armas “no letales” tropezó con el escepticismo de los analistas políticos, los juristas internacionales y los que efectúan trabajo humanitario en el plano internacional [15]. Muchos se preguntaron porqué esos expertos se oponían a modos más humanos de hacer la guerra y mantener la paz. Aunque simplista, la cuestión amenazó con desequilibrar la posición de los que no se mostraban muy entusiasmados con las ANL. Los escépticos respondieron señalando las numerosas cuestiones para las que el derecho internacional debía hallar una respuesta antes de que esas armas pudieran emplearse legítimamente [16]. Nada ilustra mejor la distancia que separaba a defensores y escépticos que los desacuerdos en cuanto al nombre de “armas no letales” [17]. Para los defensores, esa descripción daba cuenta del carácter distinto de esas armas en lo tecnológico y lo ético. Para los escépticos, la designación era confusa porque asignaba una condición moral a las armas en virtud de su tecnología únicamente y no sobre la base de un análisis jurídico y ético de porqué, cómo y dónde se emplean.

Ese desacuerdo tuvo repercusiones en el debate jurídico internacional. Convencidos de que las ANL eran armas éticamente diferentes, los defensores pusieron en entredicho las normas jurídicas internacionales que podrían restringir el desarrollo y el empleo de ANL y señalaron la necesidad de considerar cambiar esas normas. Algunos defensores de las ANL argumentaron que los tratados que restringen el desarrollo de esas armas deberían ser enmendados [18]. Esa posición hizo hincapié en las restricciones que imponen la CABT y la CAQ en cuanto al desarrollo de armas biológicas y químicas “no letales”.

Pero, a veces, las opiniones de los defensores aludieron a ideas más radicales, como repensar el marco moral que históricamente había guiado el derecho internacional de los conflictos armados y reubicarlo dentro de uno que reconociera los nuevos contextos militares y éticos que las tecnologías de ANL hacían posibles [19]. Esa perspectiva radical puede observarse en el impacto potencial de las armas “no letales” en la norma tradicional del derecho internacional humanitario que prohíbe el empleo deliberado de armas contra la población civil [20]. La defensa de las ANL planteó la cuestión de si era posible sostener éticamente esa prohibición, dada la creciente probabilidad de que los conflictos armados se libren en zonas urbanas. ¿Acaso el empleo deliberado de ANL contra poblaciones mixtas de combatientes y no combatientes no crearía la posibilidad de causar un número inferior de muertos y heridos que el que resultaría de exigir a las fuerzas militares que sólo empleen armas “letales” en un contexto donde hacer distinción entre combatientes y no combatientes sería casi imposible y militarmente desventajoso? [21]

Convencidos de que las armas “no letales” no eran más que armas sin un estatuto ético especial, los escépticos aplicaron el derecho internacional existente sobre control de armas, recurso a la fuerza, conflictos armados y derechos humanos, para sostener que esas armas conllevaban numerosas e importantes cuestiones de orden jurídico y ético que no deberían ser ocultadas por la retórica de las armas “no letales”. Además, los escépticos hicieron hincapié en que el desarrollo y el empleo de ANL debe observar el derecho internacional existente y futuro [22]. La oposición fue más vehemente cuando los defensores sostuvieron que las normas jurídicas internacionales importantes deberían ser modificadas o rechazadas para abrir paso a las ANL. La alarma sonó más fuerte con respecto a las armas “no letales” que eventualmente podrían socavar la CABT y la CAQ [23].

No obstante, defensores y escépticos estuvieron de acuerdo sobre un aspecto: el debate sobre las armas “no letales” y el derecho internacional giraba en torno, sobre todo, a las futuras tecnologías , y no a las ANL utilizadas a finales de los años 1990 y a comienzos del decenio de 2000. A pesar de que este debate abarcó las cuestiones de las balas de plástico, los sacos rellenos, las redes de retención, los tetraedros, la espuma adhesiva, los agentes de represión de disturbios, las municiones traumatizantes, y tecnologías similares, esas ANL de baja tecnología no fueron el tema más importante para defensores y escépticos. La generación existente tenía capacidades limitadas, porque utilizaba, sobre todo, tecnologías mecánicas, químicas o cinéticas de corto alcance. En verdad, el debate giraba en torno a lo que se llamaba el “asunto Buck Rogers”, la futura generación de ANL que utilizaría tecnologías cinéticas, acústicas, eléctricas, electromagnéticas, biológicas, químicas más avanzadas y otros potenciales futuristas, como la nanotecnología [24].

Por ello, tanto defensores como escépticos estaban quedándose, en gran medida, en una especulación de tipo “bola de cristal”, al analizar cómo las armas “no letales” podrían afectar los conflictos armados. Los defensores creían que las ANL harían que los campos de batalla fueran menos letales; los escépticos advertían que esas armas podrían funcionar como multiplicadores de fuerza de las armas “letales”, lo que volvería los campos de batalla más mortales, no menos. Del punto de vista del derecho internacional, esa especulación difería en función de la “densidad” del régimen jurídico internacional que regulara cada tecnología de ANL en particular. Los regímenes más concentrados prohibían tanto el desarrollo como el uso de ciertas tecnologías, como las prohibiciones generales de las armas biológicas y químicas.

Los regímenes menos concentrados no prohibían específicamente ciertas tecnologías, pero aplicaban las normas generales al desarrollo y el empleo de armas. Por ejemplo, ningún tratado regula directamente el desarrollo o el uso de armas de microondas. Sin embargo, el DIH establece obligaciones generales en relación con el uso de cualquier arma de microondas, incluido el requisito de que ese empleo debe hacer distinción entre combatientes y no combatientes [25] y el de que no debe causar males superfluos o sufrimientos innecesarios a los combatientes [26]. A falta de nuevas tecnologías o de datos empíricos sobre su uso, el discurso sobre las ANL fue más especulativo en los ámbitos donde la reglamentación jurídica internacional era menos concentrada, porque, por lo general, el resultado del análisis dependía de un intento real de empleo de esas tecnologías y del comportamiento de los combatientes.

Sin embargo, el contexto de “bola de cristal” tuvo dos efectos que colocaron a los adeptos a la defensiva. En primer lugar, el desarrollo de la nueva generación de tecnologías dependía, en gran medida, de su “no letalidad”. Sin poder determinar que una tecnología era empíricamente “no letal”, el peso ético del desarrollo de tal tecnología resultaba menor. Los datos sobre los efectos que las ANL más habitualmente utilizadas o propuestas tenían en los humanos eran inexistentes, insuficientes o no confirmaban su pretensión de “no letalidad” [27]. Por consiguiente, los defensores llevaron el debate hacia una dirección que les exigía determinar cuáles eran los efectos de las tecnologías de ANL en los humanos. El umbral ético que establecieron impuso un precio empírico sobre la investigación y el desarrollo que aún había de pagarse [28].

El segundo efecto también resultó de las reivindicaciones éticas que formularon los promotores de las ANL. Tomando en consideración el argumento de que las armas no letales eran éticamente superiores, algunos expertos preguntaron si los Gobiernos tenían entonces la obligación de emplear esas armas antes de recurrir a la fuerza “letal”. Los adeptos contrarrestaron ese argumento de orden ético con uno de orden jurídico: el derecho internacional no exige el empleo de fuerza “no letal” antes del de fuerza “letal” en los conflictos armados [29]. A pesar de que era correcta por lo que respecta al derecho internacional, la respuesta jurídica no respondía a la cuestión ética. ¿Cómo podía promoverse el desarrollo de armas éticamente superiores y no tener la obligación ética de emplear esas armas antes que las “letales”? Sin duda, se deja irresuelta la cuestión de qué sería éticamente pertinente en cuanto a la elección de armas en un conflicto armado, pero se pusieron de manifiesto las potenciales incoherencias éticas que conllevaba la promoción de las ANL. Esas cuestiones éticas, junto con las incertidumbres empíricas sobre los efectos de las tecnologías de ANL en los humanos, crearon dificultades a sus defensores en el debate jurídico internacional.

El surgimiento de un debate sostenido sobre las armas “no letales” y el derecho internacional, a finales de los años 1990, reveló que ningún bando había superado al otro en la prueba de fuerza inicial y que ambos estaban preparándose para temas que se plantearían si se desarrollaban ANL de más alta tecnología. A pesar del número creciente de conferencias, artículos, libros e informes, estuvo ausente del debate un acontecimiento que agudizaría las cuestiones y aumentaría el interés político y estratégico de los temas que eran examinados por defensores y escépticos de las ANL.
Y entonces, en octubre de 2002, un grupo de terroristas chechenos tomó un teatro en Moscú.

Durante Moscú: la bruma de fentanilo

El ataque por terroristas chechenos al teatro Nordost en Moscú, y la crisis que afectó a unos 830 rehenes, terminaron cuando las fuerzas de seguridad rusas esparcieron en el teatro un agente químico incapacitante, que supuestamente era un derivado del fentanilo opiáceo, como preludio al asalto del edificio. Las fuerzas rusas lograron dar muerte a todos los terroristas y rescatar a cientos de rehenes. Sin embargo, unos 130 rehenes murieron a causa del fentanilo, una tasa de mortalidad del 16%, el doble de la tasa de mortalidad de las armas químicas “letales” empleadas en los campos de batalla de la Primera Guerra Mundial [30]. El empleo de un agente químico incapacitante para terminar con la crisis de la toma de rehenes en Moscú golpeó como un rayo el debate sobre las ANL y el derecho internacional.

El uso del fentanilo por las fuerzas rusas tuvo dos efectos inmediatos en ese debate. El primero fue elevar el perfil de la controversia en torno a las sustancias químicas incapacitantes como ANL potenciales. Como veremos más adelante, lo sucedido en Moscú despertó nuevo interés sobre la manera en que la CAQ aborda el empleo de esos agentes químicos. Moscú hizo que la relación entre la CAQ y los agentes químicos incapacitantes se volviera más importante, tanto política como jurídicamente, redoblando las apuestas de ese aspecto del debate sobre las ANL y el derecho internacional.

El segundo efecto fue que la crisis de Moscú produjo lo que he llamado la “bruma de fentanilo”, porque el uso del agente químico incapacitante proporcionó a ambas partes en el debate material con el que podrían sustentar sus argumentos, lo que empañó, en lugar de aclarar, los temas controvertibles. Para los defensores, Moscú representó el tipo de situación que exigía pensar más seriamente la cuestión de las ANL. La combinación del fentanilo incapacitante y la fuerza convencional permitió salvar a la mayoría de los rehenes, resultado que el uso de la fuerza convencional sola no habría permitido lograr. La habilidad de emplear capacidades “no letales” y “letales” había permitido salvar vidas. Dadas las predicciones sobre la amenaza que el terrorismo representa después del 11 de septiembre de 2001, lo sucedido en Moscú sugirió a los defensores que se necesitaba un desarrollo más enérgico de las ANL, a fin de contrarrestar las amenazas no tradicionales en el ámbito militar, de la seguridad y del mantenimiento del orden.

Pero Moscú también proporcionó pruebas a los escépticos para respaldar sus argumentos. El número de muertos por el fentanilo demostró que los agentes químicos incapacitantes no son “no letales”. El uso del fentanilo en una situación en que la concentración química y el ambiente de exposición no pudieron controlarse produjo una tasa de mortalidad elevada entre las personas expuestas. Ese número de víctimas respaldó la opinión de los escépticos según la cual las ANL deberían ser consideradas simplemente como armas, cuyos peligros dependen de muchos factores que deben evaluarse caso por caso y no ser ocultados por una apelación confusa, políticamente correcta.

Moscú intensificó los temores de los escépticos de que aumentaría el interés por los agentes químicos incapacitantes, lo que constituiría una amenaza para la CAQ. La manera en que las fuerzas de seguridad rusas mataron a todos los terroristas neutralizados fortaleció las preocupaciones de índole humanitaria en el plano internacional acerca de cómo las ANL podrían alentar a las fuerzas militares a infringir el principio del DIH sobre las personas “fuera de combate” [31]. A raíz de los rehenes que murieron a causa del fentanilo, se plantearon cuestiones de derechos humanos acerca del comportamiento del Gobierno ruso, en particular su falta de preparación para atender a personas afectadas con fentanilo, después de la toma del teatro [32].

La “bruma de fentanilo” evidenció que, a pesar del incidente trágico de Moscú, el uso del agente químico incapacitante no resolvió el debate sobre las ANL y el derecho internacional. La crisis de Moscú, como suceso real más significativo donde se utilizaron ANL diferentes de los dispositivos tradicionales mecánicos y cinéticos y de los agentes de represión de disturbios, subrayó la importancia del debate, sobre todo en relación con las armas químicas “no letales”. En las dos secciones siguientes, abordaremos más en detalle las repercusiones del incidente de Moscú en el debate sobre las ANL y el derecho internacional. Comenzaremos con la cuestión de la regulación de la CAQ sobre los agentes químicos incapacitantes; luego examinaremos las consecuencias más amplias de Moscú en la futura relación entre esas armas y el derecho internacional.

Después de Moscú: los agentes químicos incapacitantes y la CAQ

Repercusiones de Moscú en la CAQ

El aspecto del debate sobre las armas “no letales” y el derecho internacional de más larga data es el relativo a las armas químicas “no letales”. Durante las negociaciones de la CAQ, surgió la controversia acerca de si los agentes de represión de disturbios podían utilizarse como método de guerra [33]. Además, los negociadores de la CAQ trataron la cuestión del empleo de sustancias químicas tóxicas para fines relacionados con el mantenimiento del orden [34]. El interés manifestado por las ANL a finales de los años 1990 llevó a sus propulsores a argumentar que las restricciones impuestas por la CAQ sobre el empleo de agentes de represión de disturbios y agentes químicos incapacitantes debían revisarse y, tal vez, modificarse [35], argumento retomado pintorescamente por un experto que afirmó que los “agentes químicos pueden ser nuestros amigos” [36].

El uso de fentanilo durante la crisis de Moscú despertó un renovado interés por las disposiciones de la CAQ relativas al manejo de agentes químicos incapacitantes, en particular el artículo II.9 (d), que permite el uso de sustancias químicas tóxicas con fines de mantenimiento del orden [37]. Esa disposición sobre el mantenimiento del orden fue motivo de preocupación durante y después de la negociación de la CAQ [38], pero las cuestiones sobre su alcance y sus posibles efectos en la CAQ persistieron hasta la crisis de Moscú [39], que las volvió inevitables y significativas por lo que respecta a la CAQ y al debate más amplio sobre las ANL y el derecho internacional. La mayoría de los expertos estuvo de acuerdo en que lo sucedido en Moscú cabía dentro de la disposición de la CAQ sobre el mantenimiento del orden, y ese consenso sumó más inquietud a las controversias sobre cómo debería interpretarse esa normativa [40].

Para defensores como para escépticos, las apuestas respecto de la interpretación de la disposición sobre el mantenimiento del orden eran altas. Para los escépticos, la disposición constituía una posible laguna que los defensores de las armas químicas incapacitantes podrían aprovechar para socavar la prohibición de la CAQ sobre el uso militar antipersonal de los agentes químicos incapacitantes [41]. Para los defensores, la disposición sobre el mantenimiento del orden dejaba un margen para desarrollar el potencial de los agentes químicos incapacitantes y demostrar su utilidad tanto con fines de mantenimiento del orden como de las misiones que las fuerzas militares tendrían en los conflictos armados del siglo XXI. Por consiguiente, la disposición constituía una base a partir de la cual podría esgrimirse el argumento de que la prohibición establecida en la CAQ del uso de agentes de represión de disturbios y de agentes químicos incapacitantes debería revisarse para reflejar las nuevas capacidades “no letales” en el sector químico. En ese sentido, la disposición sobre el mantenimiento del orden era una posible puerta de entrada al uso de potenciales sustancias químicas “no letales” más fuertes por parte de las fuerzas encargadas de mantener el orden y de las fuerzas militares.

Así pues, el modo en que debería interpretarse la disposición sobre el mantenimiento del orden después de Moscú se convirtió en una cuestión estratégica y jurídica del más alto nivel en el debate sobre las ANL y el derecho internacional. En la sección siguiente, nos centraremos en la interpretación de esa disposición y en las repercusiones que esa interpretación conlleva para el futuro del debate [42].

¿Qué sustancias químicas tóxicas pueden utilizarse con fines de mantenimiento del orden?

La cuestión interpretativa inicial se refería a la gama de sustancias químicas tóxicas permitida con fines de mantenimiento del orden. En el artículo II.9 (d), claramente se incluye dentro de esa gama los agentes de represión de disturbios [43]. Algunos expertos sostuvieron que cualquier sustancia química tóxica utilizada con fines de mantenimiento del orden debía tener las mismas propiedades que un agente de represión de disturbios [44]. Esta interpretación es errónea por cuatro motivos.

En primer lugar, en el artículo II.9 (d) se autoriza a los países a utilizar sustancias químicas tóxicas para penas capitales, y las sustancias químicas utilizadas con tal fin no son agentes de represión de disturbios [45].

En segundo lugar, las normas de interpretación convencionales no apoyan la restricción del artículo II.9 (d) a las sustancias químicas tóxicas que son agentes de represión de disturbios. Conforme al derecho internacional, “un tratado deberá interpretarse de buena fe conforme al sentido corriente que haya de atribuirse a los términos del tratado en el contexto de estos y teniendo en cuenta su objeto y fin” [46].

En el artículo II.1 (a) de la CAQ se afirma: “Por “armas químicas” se entiende, conjunta o separadamente: a) Las sustancias químicas tóxicas o sus precursores, salvo cuando se destinen a fines no prohibidos por la presente Convención, siempre que los tipos y las cantidades de que se trate sean compatibles con esos fines”. Por consiguiente, las “sustancias químicas tóxicas” son armas químicas, excepto cuando están destinadas a fines no prohibidos por la CAQ, como el mantenimiento del orden. La disposición sobre el mantenimiento del orden se aplica, pues, a las “sustancias químicas tóxicas”, tal como están definidas en el artículo II.2 [47], y no sólo a los agentes de represión de disturbios, tal como están definidos en el artículo II.7. En el artículo II.1 (a), no se hace mención de los agentes de represión de disturbios como una limitación sobre las “sustancias químicas tóxicas” que pueden utilizarse con fines no prohibidos por la CAQ.

En tercer lugar, los agentes de represión de disturbios están definidos como sustancias químicas que no están enumeradas en una lista de la CAQ [48]. Las sustancias químicas tóxicas que pueden utilizarse con fines que no están prohibidos, incluido el mantenimiento del orden, pueden incluirse en las listas 2 y 3 de la CAQ. El Anexo sobre la Aplicación y la Verificación de la CAQ lo establece claramente: un Estado Parte en la CAQ no puede producir, adquirir, conservar o emplear las sustancias químicas enumeradas en la Lista 1, a menos que, entre otros factores, “las sustancias químicas se destinen a fines de investigación, médicos, farmacéuticos o de protección” [49]. El mantenimiento del orden no se enumera como un fin para el que pueden producirse, adquirirse, conservarse o emplearse las sustancias químicas incluidas en la Lista 1. Como observaron Krutzsch y Trapp, el Anexo de Verificación relativo a la Lista 1 de sustancias químicas es más restrictivo que el artículo II.9, lo que significa que “una sustancia química que figura en la Lista 1 no puede utilizarse con otros fines distintos de los que están enumerados, aunque ese fin fuera pacífico y no estuviera relacionado con el desarrollo, la producción o el uso de un arma química” [50].

Por lo tanto, el Anexo de Verificación de la Lista 1 significa que los Estados Partes en la CAQ no pueden producir, adquirir, conservar o utilizar las sustancias químicas tóxicas que figuran en la Lista 1 con fines de mantenimiento del orden. En cambio, el Anexo de Verificación de la Lista 2 ó 3 no restringe de la misma manera los fines que no están prohibidos, lo que significa que las sustancias químicas tóxicas que figuran en las Listas 2 ó 3, que no pueden ser agentes de represión de disturbios, pueden emplearse con fines de mantenimiento del orden.

En cuarto lugar, en el incidente de Moscú, el uso de una sustancia química tóxica que no es un agente de represión de disturbios con fines de mantenimiento del orden es una prueba de la práctica estatal de que la CAQ no limita la gama de sustancias químicas que pueden utilizarse conforme al artículo II.9 (d) a los agentes de represión de disturbios. De conformidad con el derecho internacional, la práctica ulterior de un Estado en relación con la aplicación de un tratado puede tomarse en consideración para la interpretación de éste [51]. La práctica estatal creada por el incidente de Moscú abarca no sólo el uso por Rusia de la sustancia química tóxica, sino también el consentimiento de los otros Estados Partes en la CAQ en ese uso. Como observó Mark Wheelis, “la mayor parte de los analistas consideran que el uso por Rusia de un derivado del fentanilo ha sido lícito” en virtud del artículo II.9 (d) [52]. Por consiguiente, el derecho internacional sobre la interpretación de los tratados señala que la CAQ no limita la gama de sustancias químicas tóxicas que pueden utilizarse con fines de mantenimiento del orden a los agentes de represión de disturbios.

Limitaciones de la CAQ sobre el desarrollo y el uso de sustancias químicas tóxicas con fines de mantenimiento del orden

A pesar de que la CAQ no restringe el uso de sustancias químicas tóxicas con fines de mantenimiento del orden a los agentes de represión de disturbios, ese uso está sujeto al requisito de que los tipos y cantidades de sustancias químicas desarrolladas, producidas, adquiridas, almacenadas, conservadas, transferidas o utilizadas sean coherentes con esos fines permitidos [53]. Esas limitaciones garantizan que el desarrollo, la posesión y el uso de sustancias químicas tóxicas con fines de mantenimiento del orden no socaven la prohibición establecida por la CAQ de desarrollar y emplear sustancias químicas tóxicas con fines militares. Al igual que otras disposiciones de este tratado, esas normativas han de interpretarse de buena fe para determinar su sentido corriente a la luz de su contexto y del objeto y el fin del tratado.

La norma sobre los “tipos y cantidades” exige el examen de la relación entre la sustancia química utilizada y el objetivo de mantenimiento del orden en cuestión. Cuanto más difícil es controlar los efectos de una sustancia química en una operación de mantenimiento del orden, más sospechoso se vuelve ese uso en relación con el requisito de que el agente debe ser de un tipo y utilizarse en una cantidad coherentes con el fin de mantenimiento del orden. Esta interpretación es particularmente importante en relación con las preocupaciones suscitadas por las muertes que causó el empleo de un agente químico incapacitante en Moscú [54].

Situación extrema de mantenimiento del orden

Así pues, el empleo de agentes químicos incapacitantes en contextos en que no pueden controlarse la dosificación individual ni las condiciones de exposición sólo es lícito en situaciones extremas. Las situaciones extremas de mantenimiento del orden son aquellas en que los Gobiernos se encuentran ante la necesidad de recurrir a una fuerza potencialmente letal para resolver situaciones urgentes en que la vida está amenazada, porque los medios menos violentos y peligrosos de resolver el problema han fracasado. La crisis de Moscú reunía las características de una situación extrema de mantenimiento del orden [55]. En ausencia de una situación extrema, un Gobierno no debe utilizar un agente químico incapacitante de un tipo, o en una cantidad, correspondientes a fines de mantenimiento del orden, cuando no puede controlar ni la dosificación ni las condiciones de exposición.

El derecho internacional de los derechos humanos, como órgano de derecho internacional relevante bajo las normas de interpretación de los tratados [56], respalda esa conclusión. En situaciones extremas de mantenimiento del orden, los Gobiernos que piensen hacer uso de agentes químicos incapacitantes tienen la obligación de proteger el derecho a la vida [57]. Esa obligación prohíbe a los Gobiernos poner en riesgo arbitrariamente la vida de las personas bajo su jurisdicción [58], y el derecho internacional de los derechos humanos no permite menoscabo alguno de esa obligación, ni siquiera en situación de emergencia pública [59].

Las organizaciones de derechos humanos han acusado a Rusia de violar el derecho a la vida al no poder proporcionar la atención médica adecuada a los rehenes rescatados, que fallecieron por el gas fentanilo [60]. La incapacidad de controlar la dosificación o las condiciones de exposición si los agentes químicos incapacitantes se utilizan en situaciones extremas de mantenimiento del orden acentúa la responsabilidad de los Gobiernos de asegurar que se tomen todas las precauciones para reducir al mínimo el daño causado a personas inocentes y prestar atención médica en forma inmediata a quienes hayan estado expuestos y tal vez hayan sido afectados adversamente [61].

Detención de personas en situaciones de mantenimiento del orden

Esta interpretación significa que la restricción relativa a los “tipos y cantidades” de sustancias químicas incapacitantes que pueden emplearse en situaciones de mantenimiento del orden no extremas exige que los Estados Partes en la CAQ mantengan un estricto control de la dosificación y las condiciones de exposición [62]. Ese control significaría que las autoridades encargadas de mantener el orden tienen que tener la custodia física de la persona en cuestión. Conforme a las normas de interpretación de los tratados, la norma sobre “tipos y cantidades” ha de interpretarse a la luz del derecho internacional pertinente aplicable entre Estados [63]. Por consiguiente, una situación de mantenimiento del orden que conlleve la custodia física de personas exige que el derecho de los derechos humanos se incorpore en el análisis [64]. El derecho internacional sobre los derechos civiles y políticos aborda directamente las actividades de mantenimiento del orden [65]. Una interpretación de la norma de “tipos y cantidades” a la luz de los derechos humanos limita considerablemente los contextos en que las autoridades encargadas de mantener el orden podrían utilizar sustancias químicas incapacitantes contra personas detenidas.

El derecho internacional de los derechos humanos prohíbe la tortura y otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes, y no permite suspensión alguna de esa prohibición [66]. El empleo no convencional, no terapéutico de una sustancia química incapacitante contra personas detenidas sería un trato degradante y, en función de la severidad de los efectos fisiológicos de la sustancia, constituiría un trato cruel o inhumano e incluso, tal vez, tortura [67]. Los Estados, las organizaciones internacionales y las organizaciones no gubernamentales de derechos humanos han condenado desde siempre el empleo no convencional, no terapéutico, de drogas psicotrópicas y otros tipos de sustancias químicas contra personas detenidas. Las únicas situaciones en las que el uso no convencional, no terapéutico, de una sustancia química neutralizante en una persona detenida podría ser compatible con el derecho de los derechos humanos son aquellas en que la persona detenida representa una amenaza de violencia inmediata para su propia seguridad física (por ejemplo, un intento de suicidio) o para la seguridad y el orden del lugar de detención (por ejemplo, un ataque contra los guardias o participación en disturbios).

Por consiguiente, los fines de mantenimiento del orden en los que legítimamente pueden utilizarse sustancias químicas incapacitantes en personas detenidas físicamente son muy limitados conforme a la norma de “tipos y cantidades” que figura en la CAQ. Para esa interpretación, es fundamental la pertinencia del derecho de los derechos humanos, a fin de determinar los tipos y las cantidades de sustancias químicas incapacitantes que pueden utilizarse legítimamente con fines de mantenimiento del orden relacionados con la detención de personas.

Resumen: las limitaciones que impone la CAQ al desarrollo y el uso de sustancias químicas tóxicas con fines de mantenimiento del orden

En general, la norma sobre “tipos y cantidades” limita significativamente la capacidad de un Estado Parte en la CAQ de desarrollar y emplear sustancias químicas incapacitantes con fines de mantenimiento del orden, más allá de que esos fines conciernan a grupos de personas o a individuos detenidos. El “vacío” jurídico en el artículo II.9 (d) no es, en realidad, tan peligroso como temían algunos escépticos de las ANL. La CAQ, influida por el derecho de los derechos humanos, establece considerables límites al desarrollo y al uso por un Estado de sustancias químicas incapacitantes con fines de mantenimiento del orden. El hecho de tomar el derecho de los derechos humanos como base para interpretar la limitación sobre “tipos y cantidades” corresponde a los objetivos éticos a los que los defensores de las armas “no letales” atribuyen su interés por las sustancias químicas incapacitantes. Los defensores de las ANL actuarían incoherentemente desde un punto de vista ético si rechazaran la aplicación de las normas de derechos humanos al empleo de sustancias químicas incapacitantes con fines de mantenimiento del orden. Por consiguiente, la posición de los escépticos y la de los defensores coinciden con respecto a la interpretación de las norma sobre “tipos y cantidades” presentada más arriba.

Significado de “mantenimiento del orden”

La segunda cuestión importante en relación con el artículo II.9 (d) tras el incidente de Moscú fue el significado de la expresión “mantenimiento del orden”. El acuerdo acerca de que el empleo de fentanilo por Rusia tenía fines de mantenimiento del orden suscitó preocupaciones y confusiones acerca del alcance exacto de la expresión “mantenimiento del orden” con respecto al empleo de sustancias químicas incapacitantes. Como Dando se preguntaba, “¿cuándo (…) termina el mantenimiento del orden y comienza un método de guerra?” [68]. La CAQ no define la expresión “mantenimiento del orden”, lo que obliga, una vez más, a proceder a una interpretación convencional. La cuestión consiste, esencialmente, en determinar si “mantenimiento del orden” debería interpretarse en sentido estricto o en sentido lato [69]. Como veremos más adelante, esa elección también conlleva decidir si la expresión “mantenimiento del orden” incluye actividades que incumben al derecho internacional.

Aplicación del derecho interno

¿Qué significa “law enforcement” (mantenimiento del orden) N. de la T: la expresión inglesa “law enforcement” ha sido traducida en la CAQ como “mantenimiento del orden”. También corresponde en español a “hacer respetar la ley” o “aplicar el derecho”. ? El significado corriente de “enforcement” es mostrar observancia y obediencia [70]. El significado corriente de “law” tiene claramente la connotación de derecho interno, o el derecho que se aplica a actividades dentro del territorio, o sujetas a la jurisdicción, de un Estado soberano. De modo que el artículo II.9 (d) de la CAQ se refiere a la aplicación del derecho interno. En el artículo II.9 (d), se autoriza el empleo de dosis letales de sustancias químicas tóxicas para penas capitales, función de mantenimiento del orden que se ejecuta dentro de la jurisdicción de un Estado. Además, en el artículo II.9 (d), se autoriza el uso de sustancias químicas tóxicas con fines de “mantenimiento del orden, incluida la represión interna de disturbios”. La frase “incluida la represión interna de disturbios” ilustra un tipo de actividad de mantenimiento del orden permitida por el artículo II.9 (d) y centra la atención en la cuestión de hacer aplicar el derecho interno dentro de los límites o la jurisdicción de un Estado [71]. El uso de fentanilo por Rusia se efectuó dentro del territorio de ese país como respuesta a actos criminales violentos. A pesar de que el artículo II.9 (d) dispone sobre el mantenimiento del orden dentro del territorio de un Estado soberano, subsisten dos cuestiones: ¿apoya el artículo II.9 (d) el empleo de sustancias químicas tóxicas para operaciones de mantenimiento del orden fuera de la jurisdicción de un Estado y para hacer respetar el derecho internacional?

Uso de sustancias químicas tóxicas en operaciones para hacer aplicar el derecho interno extrajurisdiccionalmente

Para analizar si el artículo II.9 (d) permite el uso de sustancias químicas tóxicas en operaciones destinadas a hacer respetar el derecho interno fuera de la jurisdicción de un Estado, deben considerarse las normas de derecho internacional sobre el tema. Se desprende claramente de esas normas que la CAQ no autoriza ese empleo.

Conforme al derecho internacional, un Estado puede hacer aplicar un derecho sólo si tiene jurisdicción para prescribir el derecho [72]. Las normas sobre jurisdicción prescriptiva permiten a un Estado prescribir derecho interno para personas, conductas y actividades fuera de sus límites jurisdiccionales. El derecho internacional sobre jurisdicción para hacer aplicar la ley contiene, sin embargo, límites más estrictos: “Se reconoce universalmente, como corolario de la soberanía estatal, que los funcionarios de un Estado no pueden ejercer sus funciones en el territorio de otro Estado sin el consentimiento de éste” [73]. Dos principios fundamentales sustentan esa posición: 1) el principio de soberanía y de igualdad de soberanía de los Estados [74]; y 2) el principio que prohíbe la intervención en los asuntos internos de otros Estados [75]. No es posible tomar medidas para hacer cumplir el derecho penal en la jurisdicción de otro Estado sin el consentimiento de éste.

Estas normas significan que el artículo II.9 (d) permite a un Estado Parte utilizar sustancias químicas tóxicas con fines de mantenimiento del orden sólo en zonas sujetas a su jurisdicción. Conforme al derecho internacional sobre jurisdicción para hacer cumplir la ley, no puede interpretarse que el artículo II.9 (d) autoriza a un Estado Parte a utilizar una sustancia química tóxica para hacer respetar su legislación interna en zonas sujetas a la jurisdicción de otro Estado. Un uso de esa índole sería legítimo sólo si (1) el Estado Parte en la CAQ con jurisdicción autoriza el empleo de sustancias químicas tóxicas; (2) la autorización es con fines de mantenimiento del orden; y (3) ese uso cumple el requisito de “tipos y cantidades” [76].

Las normas jurídicas internacionales sobre jurisdicción para hacer aplicar la ley demuestran que el significado corriente de “mantenimiento del orden” en el artículo II.9 (d) incluye el cumplimiento del derecho interno dentro del propio territorio del Estado o en zonas sujetas a su jurisdicción. El significado corriente de “mantenimiento del orden” no abarca las acciones para hacer cumplir el derecho interno fuera de la jurisdicción del Estado, porque esa acción depende por completo del consentimiento de otro Estado.

Uso de sustancias químicas tóxicas para hacer respetar el derecho internacional

Otra cuestión que se ha planteado es si el artículo II.9 (d) autoriza el uso de sustancias químicas tóxicas para hacer respetar el derecho internacional [77]. ¿El significado corriente de “mantenimiento del orden” a la luz del objeto y el propósito de la CAQ incluye hacer aplicar el derecho internacional?

Considerar que el derecho internacional está abarcado en la expresión “mantenimiento del orden” que figura en el artículo II.9 (d) exigiría adoptar una visión no convencional de la relación entre el derecho internacional y su aplicación. Determinar si el derecho internacional es aplicable es un debate eterno que hace que la inclusión de ese derecho dentro del significado de la expresión “mantenimiento del orden” sea discutible. La naturaleza descentralizada y anárquica de las relaciones internacionales complica su aplicación, de ahí la controversia: el derecho internacional contiene pocos mecanismos centralizados en virtud de los cuales los Estados pueden obligar a otros Estados a observarlo. Como se observa en “Oppenheim´s International Law”, el derecho internacional tiene deficiencias en cuanto a los medios disponibles para hacer aplicar sus normas [78]. Por consiguiente, sostener que el significado corriente de “mantenimiento del orden” abarca el derecho internacional y el derecho interno carece de credibilidad, dada la relación general entre la aplicación y el derecho internacional.

La aplicación del derecho internacional también está sujeta a los principios que regulan el modo en que los Estados deberían abordar las controversias relativas a violaciones del derecho internacional. Un principio que generalmente se aplica es la solución pacífica de las controversias [79], conforme al cual los Estados deben solucionar sus controversias sin recurrir a la fuerza, la violencia y las armas. Los Estados pueden tomar contramedidas pacíficas (por ejemplo, sanciones económicas) a fin de tratar de obligar a otro Estado a cumplir sus obligaciones jurídicas internacionales. La solución pacífica de las controversias no contempla, sin embargo, el uso de sustancias químicas tóxicas para obligar a observar el derecho internacional. En realidad, no existe disposición alguna en el derecho internacional que justifique que un Estado emplee sustancias químicas tóxicas para obligar a otro Estado a respetar el derecho internacional.

Aplicación del derecho y derecho a utilizar la fuerza en legítima defensa

Se podría argumentar que un Estado Parte en la CAQ puede utilizar sustancias químicas tóxicas, conforme a la disposición sobre mantenimiento del orden, en el ejercicio de su derecho inmanente de legítima defensa contra un ataque armado u otra forma de agresión ilegítima por partes estatales o no estatales. En otras palabras, el uso de sustancias químicas tóxicas por un Estado formaría parte de la aplicación de las normas jurídicas internacionales que prohíben el uso de la fuerza. Este argumento carece de sustento en derecho internacional. El derecho de legítima defensa es un derecho inmanente de los Estados; no es un mecanismo para “hacer cumplir la ley” [80].

Además, el texto, el contexto, el objeto y el propósito de la CAQ persiguen el objetivo de eliminar el uso de sustancias químicas tóxicas en conflictos armados. Autorizar el uso de sustancias químicas tóxicas como parte del derecho de legítima defensa contra ataques equivaldría a permitir el uso de armas químicas en conflictos armados, justamente lo que la CAQ prohíbe. El mismo razonamiento puede aplicarse a los conflictos armados conducidos por las fuerzas armadas de un Estado fuera de su jurisdicción, así esas operaciones sean respuestas de seguridad colectivas autorizadas por el Consejo de Seguridad de la ONU, intervenciones humanitarias o acciones en legítima defensa, de anticipación o preventivas.

Actividades de las fuerzas militares destinadas a hacer respetar el derecho fuera del territorio de su Estado y permitidas por el derecho internacional

Así pues, el artículo II.9 (d) no autoriza a los Estados Partes en la CAQ a emplear sustancias químicas tóxicas para hacer respetar el derecho internacional. Sin embargo, el derecho internacional autoriza algunas actividades destinadas a hacer respetar el derecho fuera del territorio, tanto en operaciones militares tradicionales como no tradicionales. Esas actividades caen dentro del ámbito del artículo II.9 (d).

El derecho internacional reconoce ciertos contextos en que las fuerzas militares realizan actividades destinadas a hacer respetar el derecho en relación con operaciones militares tradicionales. Esos contextos por lo general se relacionan con el mantenimiento del orden público y la seguridad en zonas sujetas al control de las fuerzas militares. En primer lugar, el DIH reconoce la responsabilidad de la fuerza ocupante de “garantizar la administración normal del territorio” [81]. El Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) observó que esa disposición habilita a la potencia ocupante “como potencia responsable de mantener el orden público y hacer cumplir la ley” [82]. El cumplimiento de esa responsabilidad de mantener el orden y la seguridad públicos incluiría actividades como el control de las multitudes de civiles, a fin de prevenir el desorden en el territorio ocupado.

En segundo lugar, el DIH también autoriza a las fuerzas ocupantes a garantizar la seguridad y los bienes de sus miembros, de la administración del ocupante, así como de los establecimientos y de las líneas de comunicación que utilicen [83]. Ese derecho otorga a las fuerzas ocupantes la autorización jurídica internacional para promulgar y aplicar legislación penal a fin de proteger a sus soldados, administradores, edificios, líneas de comunicación, equipos y otros bienes, de los problemas que susciten o las amenazas que representen los no combatientes en el territorio ocupado [84].

En tercer lugar, el DIH reconoce que la potencia ocupante no solo puede hacer cumplir la legislación del territorio ocupado, sino que también puede hacer aplicar las disposiciones que ella misma promulgue conforme a sus responsabilidades en virtud de derecho internacional de la ocupación [85]. Esos poderes incluirían técnicas y armas para hacer cumplir la ley, como los agentes de represión de disturbios, que se utilizan para controlar multitudes de civiles y preservar el orden y la seguridad públicos.

En cuarto lugar, el DIH autoriza a las fuerzas militares a regular el comportamiento de los prisioneros de guerra [86]. Las fuerzas militares pueden hacer aplicar leyes, reglamentos y órdenes contra prisioneros de guerra [87] y pueden utilizar armas contra los prisioneros de guerra en circunstancias extremas, como cuando intentan evadirse [88], tras haber desoído las intimaciones previas adecuadas a las circunstancias. Según el CICR, la potencia detenedora puede usar la fuerza contra prisioneros de guerra que participen en rebeliones o en motines: “Antes de recurrir a las armas de guerra, los centinelas puede usar otras armas que no causen heridas fatales y que pueden considerarse incluso como intimaciones, por ejemplo gas lacrimógeno, machetes, etc.” [89].

Estos cuatro contextos en que el derecho internacional reconoce la legitimidad de actividades para hacer cumplir la ley por fuerzas militares fuera del territorio de su Estado indican que el artículo II.9 (d) de la CAQ abarca esas actividades. Esta interpretación contempla algunas de las circunstancias en que Estados Unidos reivindica la capacidad de usar agentes de represión de disturbios en situaciones militares, sobre todo: (1) en zonas bajo control militar directo y real de Estados Unidos, incluido el control de motines de prisioneros de guerra; y (2) en zonas del escalón de retaguardia fuera de la zona donde se libran los combates inmediatos, a fin de proteger a los convoyes de los disturbios de carácter civil [90].

El análisis que acabamos de efectuar también se aplica a actividades militares no tradicionales, como las operaciones de mantenimiento de la paz, reconocidas como legítimas por el derecho internacional. Las operaciones militares no tradicionales tienen legitimidad conforme al derecho internacional si se conducen (1) como respuesta a un pedido de fuerzas de mantenimiento de la paz por un Estado soberano, y (2) por autorización de las operaciones de mantenimiento de la paz por el Consejo de Seguridad de la ONU, conforme al Capítulo VII de la Carta de la ONU.

Las fuerzas militares que conducen operaciones de mantenimiento de la paz a menudo serán responsables de la protección de la población civil, así como del orden y la seguridad públicos; participarán en operaciones de mantenimiento del orden (por ejemplo, detención de presuntos criminales de guerra, rescate de rehenes); y afrontarán las amenazas contra la seguridad de su personal y sus equipos por parte de los no combatientes [91]. En realidad, los retos que afrontan las fuerzas militares en el trato con la población civil durante operaciones de mantenimiento de la paz han alimentado, en parte, el interés de los militares por las armas “no letales” en el último decenio [92].

Así pues, la CAQ autoriza el uso de agentes de represión de disturbios por las fuerzas militares con fines de mantenimiento del orden durante operaciones militares no tradicionales aprobadas por el derecho internacional. La interpretación es coherente con las reivindicaciones de Estados Unidos para que sus fuerzas militares puedan utilizar legítimamente los agentes de represión de disturbios en (1) la conducción de operaciones militares en tiempo de paz, en una zona donde se esté librando un conflicto armado, cuando Estados Unidos no sea parte en el conflicto; (2) operaciones de mantenimiento de la paz autorizadas por el Estado receptor, incluidas las operaciones de mantenimiento de la paz acordes al Capítulo VI de la Carta de la ONU; y (3) las operaciones de mantenimiento de la paz donde la fuerza esté autorizada por el Consejo de Seguridad de la ONU en virtud del Capítulo VII de la Carta de la ONU [93].

Sin embargo, esta interpretación no apoya la posición de Estados Unidos según la cual puede utilizar agentes de represión de disturbios contra fuerzas combatientes en las operaciones militares no tradicionales arriba mencionadas [94]. Los tipos de actividades de mantenimiento del orden que el derecho internacional autoriza a realizar a las fuerzas militares en operaciones militares tradicionales y no tradicionales se relacionan con la interacción de tropas militares y no combatientes, sean prisioneros de guerra o civiles, no con fuerzas combatientes.

La interpretación del artículo II.9 (d), tal como la hemos presentado más arriba, tiene dos incidencias que vale la pena mencionar. En primer lugar, significa que, en situaciones de mantenimiento del orden extremas, las fuerzas militares que están conduciendo actividades destinadas a hacer cumplir la ley fuera del territorio de su Estado permitidas por el derecho internacional durante operaciones militares tradicionales y no tradicionales pueden no limitarse al uso de agentes de represión de disturbios. La práctica estatal indica, sin embargo, que la CAQ es más restrictiva con respecto al uso por las fuerzas militares de sustancias químicas tóxicas en actividades de esa índole. Además, los Estados Partes en la CAQ, incluido Estados Unidos, nunca han reclamado la posibilidad de usar, ni tampoco han usado realmente, sustancias químicas tóxicas que no sean los agentes de represión de disturbios en actividades para hacer cumplir la ley como las permitidas por el derecho internacional en operaciones militares tradicionales y no tradicionales [95] [96]. Esta interpretación más restrictiva tiene dos fuentes: (1) esas actividades son extraterritoriales y no se benefician de la discreción que el derecho internacional otorga a los Gobiernos dentro de sus propios territorios; y (2) son realizadas por fuerzas militares. El objeto y el propósito de la CAQ señalan que conviene efectuar un examen más riguroso, y prever salvaguardias adicionales, cuando se trata de actividades militares extraterritoriales en las que se utilizan sustancias químicas tóxicas.

La segunda incidencia de la interpretación antes mencionada del artículo II.9 (d) es que abarca muchos de los usos, aunque no todos, de los agentes de represión de disturbios que, según Estados Unidos, son legales con arreglo a la CAQ. No abarca dos situaciones en las que Estados Unidos cree que el uso de agentes de represión de disturbios está lícitamente permitido: (1) contextos en que se utilizan civiles para ocultar o disimular ataques, o en que las víctimas civiles pueden reducirse o evitarse; y (2) misiones de rescate en zonas aisladas en las que tripulantes y pasajeros han sido derribados, y de prisioneros de guerra que se han fugado [97]. Ninguna de estas situaciones se asemeja a aquellas en que las fuerzas militares pueden efectuar actividades de mantenimiento del orden como las aprobadas por el derecho internacional.

El uso de agentes de represión de disturbios contra combatientes enemigos que intentan capturar a tripulantes o pasajeros que han sido derribados o prisioneros de guerra en fuga, o contra combatientes enemigos que utilizan civiles como escudos humanos o para disimular ataques, se asemeja más a un método de guerra que a un fin de mantenimiento del orden. Ninguno de esos usos corresponde a los tipos de actividades de mantenimiento del orden que pueden realizar las fuerzas militares y que están aprobados por el derecho internacional. Interpretar el artículo II.9 (d) de ese modo es coherente con los principios de interpretación convencionales, pues distingue entre los fines de mantenimiento del orden permitidos por el artículo II.9 (d) y los métodos de guerra prohibidos por el artículo I.5

Mantenimiento del orden y operaciones contra la insurgencia

Las operaciones contra la insurgencia en Irak han planteado la cuestión de si las fuerzas militares pueden emplear agentes de represión de disturbios o sustancias químicas incapacitantes en actividades de lucha contra la insurgencia. En otras palabras, ¿puede considerarse que las operaciones contra la insurgencia desplegadas por fuerzas militares tienen fines de mantenimiento del orden en el sentido del artículo II.9 (d)? Las situaciones de insurgencia plantean problemas conceptuales, porque caen entre las nociones tradicionales de conflicto armado entre Estados y el mantenimiento del orden dentro de un Estado. Las situaciones donde se producen insurgencia y violencia civil a gran escala y organizada han presentado dificultades al DIH en el pasado, como demuestran las controversias en torno a la negociación del Protocolo adicional II sobre conflictos armados no internacionales. De modo que no sorprende que las situaciones de insurgencia creen problemas para interpretar el artículo II.9 (d).

Las normas del derecho internacional humanitario sobre conflictos armados no internacionales se aplican a conflictos en el territorio de un Estado entre sus fuerzas armadas y fuerzas armadas disidentes u otros grupos armados organizados que tienen un control tal de un parte del territorio de ese Estado que les permite realizar operaciones militares sostenidas y concertadas [98]. Este umbral constituye una línea de demarcación entre los conflictos armados y las operaciones de mantenimiento del orden dentro de un Estado. Por consiguiente, el Protocolo adicional II es una fuente pertinente de normas aplicables que deberían influir la interpretación del artículo II.9 (d).

La acción militar contra grupos insurgentes que ejercen control sobre una parte del territorio de un Estado y realizan operaciones militares sostenidas y concertadas constituye un conflicto armado, y no una situación de mantenimiento del orden, y por ende no cabe dentro del ámbito del artículo II.9 (d). La prohibición establecida por la CAQ del uso de armas químicas “cualesquiera que sean las circunstancias” [99] abarca los conflictos civiles y los conflictos internacionales. Este razonamiento también sugiere que el uso de agentes de represión de disturbios en operaciones contra la insurgencia sería un método de guerra prohibido por el artículo I.5 de la CAQ. La práctica estatal de las fuerzas militares en Irak hasta la fecha respalda esta interpretación, porque esas fuerzas no han empleado agentes de represión de disturbios o sustancias químicas incapacitantes en las operaciones contra la insurgencia.

Moscú, mantenimiento del orden y la CAQ

Hemos efectuado este análisis detallado de la disposición sobre mantenimiento del orden de la CAQ en respuesta a la onda expansiva que el uso de fentanilo para poner término a la toma de rehenes en Moscú produjo en el debate sobre las ANL y el derecho internacional. La mayoría de los expertos estuvo de acuerdo en que el uso de fentanilo por Rusia caía en al ámbito del artículo II.9 (d), pero que había que resolver con urgencia la incertidumbre y las preocupaciones sobre el significado y la aplicación de esa disposición con respecto a situaciones que no fueran la de Moscú. La interpretación del artículo II.9 (d) presentada más arriba responde a muchas de las cuestiones planteadas sobre esa disposición y encara el temor de que el incidente de Moscú demostrara, como ya algunos habían sostenido, que era “una grave debilidad” que colocaba a la CAQ en una posición de vulnerabilidad ante “los avances de la ciencia y la tecnología” [100]. Sin duda, la disposición sobre mantenimiento del orden es compleja, pero el análisis posterior a Moscú indica que no debilita el objetivo y el propósito de la CAQ en relación con la manipulación benigna o malintencionada de los avances de la ciencia y la tecnología. El esclarecimiento de esa disposición es un importante desarrollo tras el incidente de Moscú, pero, como veremos en la próxima sección, el impacto de Moscú sobre el debate acerca de las ANL y el derecho internacional va más allá de determinar el significado de la disposición sobre mantenimiento del orden establecida por la CAQ.

Después de Moscú: las armas no letales y el derecho internacional hoy y mañana

Las armas no letales químicas y biológicas y el derecho internacional: ¿un cambio profundo?

Si se observa más allá del impacto de la crisis de Moscú en la interpretación de la CAQ, puede detectarse un cambio entre importantes líderes de opinión en Estados Unidos con respecto a la prudencia de obtener potencial en armas no letales químicas y biológicas. Ese cambio puede percibirse en dos informes efectuados por los grupos de estudio sobre las ANL auspiciados por el influyente Consejo de Relaciones Exteriores (Council of Foreign Affairs – CFR); uno se publicó antes del incidente de Moscú y el otro, después. En 1999, un grupo de estudio del CFR que debatía sobre el potencial químico y biológico sostuvo que “ocasionalmente, la seguridad de Estados Unidos podría fortalecerse mediante una modificación de un tratado” [101], lo que dejaba entrever la voluntad, por parte de los líderes de opinión en Estados Unidos, de considerar una enmienda de la CAQ y/o de la CABT.

Sin embargo, otro grupo de estudio del CFR sobre las armas no letales llegó a la conclusión contraria en 2004. Ese grupo de estudio “consideró los beneficios que se obtendrían y los problemas que se plantearían sea por una tentativa de Estados Unidos de interpretar la CAQ, sea por un intento de enmendar ese instrumento o de negar su validez, a fin de poder usar sustancias químicas como armas no letales contra combatientes enemigos” [102]. Ese análisis indujo al grupo a concluir que:

“El Grupo de estudio cree que el hecho de presionar para que se enmiende la CAQ o incluso afirmar el derecho a emplear agentes de represión de disturbios como método de guerra puede debilitar la legitimidad de todas las ANL. Esto también dejaría vía libre para que otros, abierta y legítimamente, realicen actividades de investigación y desarrollo sobre el tema, auspiciados por los Gobiernos, lo que permitiría producir agentes letales sofisticados con mayor facilidad que potenciales no letales mejorados. Por consiguiente, el Grupo de Estudio considera que, en definitiva, la mejor opción para Estados Unidos es reafirmar su compromiso con la CAQ y la CABT, y ser líder por lo que respecta a garantizar que otros países respeten los tratados [103].”

El viraje dado entre el informe de 1999 y la conclusión del informe de 2004 señala una mayor conciencia de que debilitar las restricciones de la CAQ o de la CABT a los fines del empleo de armas “no letales” no sólo perjudicaría la seguridad nacional de Estados Unidos, al incentivar a otros a efectuar investigaciones fácilmente aprovechables con fines letales, sino que también, según el informe de 2004 del grupo de estudio del CFR, atentaría contra la legitimidad de todas las ANL. El grupo de estudio de 2004 del CFR respaldó el desarrollo de un mayor potencial en ANL [104], pero concluyó que el hecho de mantener abiertas las opciones de armas biológicas y químicas socavaría los esfuerzos en ese sentido. Ese grupo de estudio quería evitar los efectos nocivos en lo político y lo jurídico de la “bruma de fentanilo” como parte de un movimiento más amplio en pro del desarrollo de las ANL.

Existen otras indicaciones que apoyan la conclusión de que las perspectivas y el entusiasmo en cuanto a potenciales químicos más fuertes están disminuyendo. El experto jurídico David Koplow ha sostenido que enmendar la CAQ para autorizar el empleo, por las fuerzas militares, de armas químicas “no letales”, sean agentes de represión de disturbios o sustancias químicas incapacitantes, sólo es posible en un mundo de fantasía [105]. Un jurista del Órgano del Juez Abogado General estadounidense admitió que la CAQ prohibía el uso militar de agentes químicos calmantes, lo que pone en entredicho la licitud de cualquier interés militar en esas armas neutralizantes [106].

El cambio de posición del grupo de estudio del CFR no significa que el interés en las ANL químicas y biológicas con fines militares, o la controversia que suscitan, se hayan disipado. Algunos de sus defensores continúan ejerciendo presión en favor de las ANL químicas y biológicas, lo que requeriría cambiar el derecho internacional [107]. Además, existen indicaciones de que el interés militar por los agentes químicos incapacitantes persiste [108]. Un informe de la OTAN menciona las armas biológicas antimateriales como una tecnología de interés [109], a pesar de la prohibición de esas armas que establece la CAQ [110] y de un informe anterior de la OTAN donde se concluye que las armas biológicas antimateriales no están autorizadas por la CABT [111]. Se están esgrimiendo argumentos de que la CAQ no regula el empleo de bombas de peste, lo que significa que las fuerzas militares podrían utilizarlas en conflictos armados [112]. Se han expresado reticencias acerca de que se dé el nombre de agentes de represión de disturbios a nuevos agentes químicos incapacitantes, para ocultar las actividades de investigación y desarrollo socapa de los fines de mantenimiento del orden [113]. Además, aumenta la preocupación por las llamadas armas “bioquímicas” incapacitantes, para las que se utilizan sustancias que podrían calificarse como toxinas conforme a la CABT y/o como sustancias químicas tóxicas conforme a la CAQ [114]. Todas estas observaciones significan que la vigilancia jurídica internacional sobre las armas químicas, biológicas y bioquímicas no letales sigue siendo importante.

No obstante, el cambio evidente entre los líderes de opinión del CFR, junto con los esfuerzos y argumentos constantes de los escépticos sobre las ANL, señala que algún “cambio profundo” se ha producido con respecto a las armas químicas y biológicas en el debate sobre las ANL y el derecho internacional tras la crisis de Moscú. Para saber si ese cambio profundo resulta permanente o efímero, habrá que esperar al próximo decenio.

Un camino menos regulado: otras tecnologías de ANL y el derecho internacional

Como demostró la crisis de Moscú y reconoció el último grupo de estudio del CFR, los caminos químico y biológico hacia las armas “no letales” están jalonados por una intensa controversia que, en gran parte, está relacionada con la manera “concentrada” en que el derecho internacional regula las armas químicas y biológicas. Otras tecnologías de ANL no deben pasar por el examen jurídico internacional que se aplica a los agentes químicos o biológicos. No existe instrumento alguno como la CAQ o la CABT que regule las tecnologías de armas no letales cinética, acústica, eléctrica, electromagnética, de microondas; esto crea un ambiente aún más propicio para la investigación y el desarrollo. Las normas de DIH y de derechos humanos aplicables son de orden general (por ejemplo, males superfluos o sufrimientos innecesarios causados por el empleo de un arma; prohibición de la tortura o de otros tratos crueles, inhumanos o degradantes), y no se refieren específicamente a una tecnología. Esta situación facilita el hecho de que se pase de la investigación y el desarrollo de tecnologías al despliegue de éstas. A pesar de que existen preocupaciones sobre algunas de esas tecnologías, tal como demuestran las controversias sobre las armas Taser [115], no existe nada como la “bruma de fentanilo” que complique actualmente la exploración de esas nuevas posibilidades de ANL.

Es interesante señalar que algunos de los defensores de las armas “no letales” intentan evitar que la reglamentación jurídica internacional cobre mayor densidad por la regulación de esas tecnologías. En noviembre de 2004, la Organización de Investigación y Tecnología de la OTAN (Research and Technology Organisation – RTO) recomendó que “a fin de garantizar que las fuerzas de la OTAN mantengan la capacidad de cumplir sus misiones, las naciones de la OTAN deben estar alerta contra el desarrollo de regímenes jurídicos específicos que limiten innecesariamente la capacidad de utilizar ANL” [116]. La RTO no demostró una hostilidad manifiesta contra el papel del derecho internacional respecto de las ANL, pues recalcó la obligación de los países de la OTAN de examinar la licitud de nuevas armas y la necesidad de determinar si el DIH aborda adecuadamente la cuestión del empleo de armas “no letales” [117]. El deseo de evitar un mayor desarrollo de la reglamentación jurídica internacional específica evidencia, sin embargo, la preocupación de que el debate sobre las ANL y el derecho internacional ha creado las condiciones propicias para, o al menos ha generado verdadero interés en, la regulación jurídica internacional de las tecnologías de ANL que amenaza la adopción y el uso de esas tecnologías por las fuerzas militares en el futuro.

No obstante, esa recomendación pone en evidencia un mensaje de los escépticos: no existen armas “no letales”. La RTO desea, en lo esencial, que las normas existentes que se aplican a cualquier arma nueva se apliquen también a las ANL. En otras palabras, considerar las armas “no letales” como se considera las demás armas con arreglo a las normas existentes. Los escépticos se han abocado a defender esta posición desde el inicio. La crisis de Moscú también respalda el argumento de que considerar las armas como “letales” o “no letales” es empírica y éticamente sospechoso.

Paralelamente, la oposición de la RTO a la regulación específica de las tecnologías de ANL socava los argumentos esgrimidos por los defensores de las ANL acerca de porqué las armas “no letales” son éticamente diferentes. Si una nueva tecnología exige, por razones de índole humanitaria o ética, normas adicionales sobre su desarrollo o su empleo, el curso de acción adecuado éticamente sería una nueva regulación del desarrollo y el uso militar de esa tecnología [118]. Los argumentos de que las ANL son éticamente diferentes se fundamentan en la ética de las normas existentes de DIH y de derechos humanos, como base moral, lo que hace que la posición en contra de una regulación más específica de las tecnologías de nuevas armas fortalezca la eficacia militar de armas éticamente cuestionables.

Para ser justos con la RTO, ha de decirse que la recomendación se oponía a la regulación jurídica internacional específica que limitara “innecesariamente” el uso militar de las ANL. Pero no se dice, con ese calificativo, qué constituye un límite necesario o innecesario sobre el uso militarmente efectivo de un arma. Las repercusiones de la crisis de Moscú, incluida la interpretación de la disposición de la CAQ sobre mantenimiento del orden, ilustran el valor de la regulación jurídica internacional específica de las tecnologías de armas. La tensión entre las enseñanzas que ha dejado Moscú y el deseo de algunos defensores de evitar una mayor regulación jurídica internacional de las tecnologías de ANL es, simplemente, otra manifestación de la antigua tensión entre la utilidad militar (definida por la tecnología) y el principio ético (consagrado en el derecho humanitario), tensión que el DIH ha abordado desde, por lo menos, finales del siglo XIX. El futuro del debate sobre las ANL y el derecho internacional exigirá que tanto defensores como escépticos de las ANL encaren más profundamente esa antigua tensión, con el telón de fondo de los desarrollos tecnológicos que prometen modificar la naturaleza y la táctica de la guerra.

Conclusión

Davison y Lewer dieron cuenta de que, en una importante conferencia sobre armas “no letales”, celebrada en marzo de 2005, los defensores se quejaron de que estaban perdiendo la “batalla de las relaciones públicas” sobre las ANL, debido a las críticas de los escépticos y de los medios de información [119]. Había una frustración evidente porque los críticos y los medios “simplemente no entienden” [120]. Al parecer, los críticos y los medios no son los únicos “que no entienden”. En 2004, el grupo de estudio del CFR sobre armas “no letales” llegó a la conclusión de que tenía “escasa evidencia de que el valor y las aplicaciones transformacionales de las armas no letales son apreciadas por los más altos dirigentes del Departamento de Defensa. A pesar del éxito a pequeña escala, las ANL no han ingresado en la corriente dominante del pensamiento sobre defensa y adquisición de material militar” [121].

La decepción de los defensores por su imposibilidad de avanzar refleja el difícil entorno creado por muchos factores, incluidos los acontecimientos de Moscú en octubre de 2002. El significado de Moscú indujo a la reflexión a defensores y escépticos, exigió que ambos revisaran sus suposiciones y argumentos a fin de prepararse para un futuro complejo y difícil, sobre todo con respecto al papel del derecho internacional. La “bruma de fentanilo” puso tanto a defensores como a escépticos ante la dura realidad que cambió el contexto en que se desplegará el futuro de las armas “no letales”.

La frustración de los defensores por estar perdiendo la batalla de las relaciones públicas tiene causas más profundas que un fracaso en comercializar exitosamente las ANL. Obviamente, muchos líderes militares siguen dudando de la utilidad de esas armas. Además, como demostró Moscú, deben plantearse graves cuestiones acerca de la pretensión de que esas armas son “no letales” y de que, en cierta medida, son éticamente distintas debido a su tecnología, por oposición a su relación con los principios jurídicos y éticos de comportamiento. Los argumentos esgrimidos por los defensores en la segunda mitad del decenio de 1990 para suscitar mayor interés en las armas “no letales” ya no tienen el mismo peso en la situación actual, más exigente. Algunos argumentos, como los que abogan por la enmienda de la CAQ o de la CABT, han pasado a ser considerados, incluso dentro de la comunidad de defensores, de intelectualmente provocadores a lisa y llanamente peligrosos para el desarrollo de otras tecnologías.

El significado de Moscú también desafía a los escépticos. Como hemos analizado en detalle en el presente artículo, la respuesta al ataque terrorista en el teatro Nordost exigió una consideración más detenida de la disposición sobre mantenimiento del orden establecida en la CAQ, cuya importancia fue puesta en evidencia por esa respuesta. Además, el interés persistente en las tecnologías químicas y biológicas de ANL significa que el debate sobre las armas “no letales” y el derecho internacional continuará por largo tiempo, pero en relación con las tecnologías cuyo desarrollo y uso no están sujetos a los tratados de control armamentístico. Después de Moscú, la próxima prueba importante vendrá cuando se produzcan adelantos en tecnologías cinética, eléctrica, acústica, de microondas o electromagnética, y su uso y despliegue sobre el terreno generen datos empíricos [122].

Lo que pasó con respecto a Moscú, el reconocimiento de un espacio para el uso de armas “no letales”, junto con la necesidad de aplicar, esclarecer y reforzar los parámetros provistos por el derecho internacional, caracterizará las relación entre las ANL y el derecho internacional en el futuro, mientras se desarrollan tecnologías más avanzadas. En resumen, el incidente de Moscú enseña que los rápidos cambios tecnológicos continuarán ejerciendo presión sobre el derecho internacional por lo que respecta al desarrollo y al uso de armas, pero de un modo más significativo políticamente, complicado legalmente y controvertido éticamente, que la aplicación del derecho internacional humanitario en el pasado a tecnologías específicamente diseñadas para matar y destruir.

Notas
[1] El material de referencia sobre las ANL es ahora voluminoso. La Air University Library de Maxwell Air Force Base ha compilado una bibliografía sobre las armas no letales que puede consultarse en http://www.au.af.mil/au/aul/bibs/soft /nonlethal.htm. En la publicación periódica Bradford Non-Lethal Weapons Research Project Reports, disponible en http://www.brad.ac.uk/acad/nlw/research_reports (consultado el 22 de junio de 2005), se proporcionan actualizaciones de la bibliografía sobre ANL.
[2] David P. Fidler, “The international legal implications of ‘non-lethal’ weapons”, Michigan Journal of International Law, vol. 21, 1999, pp. 51-100.
[3] David P. Fidler, “‘Non-lethal’ weapons and international law: Three perspectives on the future”, Medicine, Conflict and Survival, vol. 17, 2001, pp. 194-206.
[4] En 1999, sostuve, por ejemplo, que “dada la naturaleza embrionaria del desarrollo de armas ‘no letales’ y su incorporación en fuerzas y estrategias militares, el análisis jurídico internacional carece, en gran parte, de antecedentes, por lo que suele ser abstracto y, a veces, especulativo”. Fidler, op. cit. (nota 2), p. 55.
[5] Convención sobre la prohibición del desarrollo, la producción, el almacenamiento y el empleo de armas químicas y sobre su destrucción, 13 de enero de 1993, UNTS, vol. 1974, p. 317 (en adelante: CAQ), disponible en español en http://www.cicr.org.
[6] Convención sobre la prohibición del desarrollo, la producción y el almacenamiento de armas bacteriológicas (biológicas) y toxínicas y sobre su destrucción, 10 de abril de 1972, International Legal Materials, vol. 11, 1972 (en adelante: CABT), disponible en español en http://www.cicr.org.
[7] Arts. I.1 y II.2, CAQ.
[8] Art. I.5, CAQ.
[9] Protocolo de Viena adicional al Convenio sobre prohibiciones o restricciones del empleo de ciertas armas convencionales que puedan considerarse excesivamente nocivas o de efectos indiscriminados (1980), del 13 de octubre de 1995, (armas láser cegadoras, Protocolo IV), UN Doc. CCW/CONF.I/7, 12 de octubre de 1995.
[10] Por supuesto, las fuerzas encargadas de mantener el orden estaban familiarizadas con las ANL hacia fines de los años 1990, porque las fuerzas policiales y de seguridad interna habían empleado durante largo tiempo armas como balas de plástico, sacos rellenos, agentes de represión de disturbios, cañones de agua y machetes. Sin embargo, el interés de las fuerzas de mantenimiento del orden por las ANL pareció aumentar al mismo tiempo que las fuerzas militares comenzaron a considerar más seriamente el empleo de esas tecnologías de armas.
[11] Nicholas Lewer y Neil Davison, “Non-lethal technologies: An overview,” Disarmament Forum, 2005, pp. 37-51; Neil Davison y Nicholas Lewer, Bradford Non-Lethal Weapons Research Project Research Report No. 7, mayo de 2005; Neil Davison y Nicholas Lewer, Bradford Non-Lethal Weapons Research Project Research Report No. 6, octubre de 2004.
[12] El mejor ejemplo en ese aspecto es el problema que las armas nucleares plantearon al DIH, tema que fue abordado en una opinión consultiva por la Corte Internacional de Justicia. V. Legality of the Threat or Use of Nuclear Weapons, Advisory Opinion, 8 de julio de 1996, ICJ Reports, 1996, p. 226.
[13] Policy for Non-Lethal Weapons, Departamento de Defensa de EE.UU., directiva N.º 3000.3, párr. C (9 de julio de 1996). V. también NATO Policy on Non-Lethal Weapons, OTAN, 13 de octubre de 1999, en (consultado el 22 de junio de 2005) (“Son armas no letales las armas diseñadas y fabricadas expresamente para incapacitar o reprimir a personas, con una baja probabilidad de causar la muerte o lesiones permanentes, o de poner material fuera de uso, causando daños o impactos indeseados mínimos en el medio ambiente.”).
[14] Jonathan D. Moreno, “Medical ethics and non-lethal weapons,” American Journal of Bioethics, vol. 4, 2004, p. W1 (donde señala que “las ANL parecen cumplir uno de los requisitos de San Agustín para la guerra justa: que sólo se utilice la cantidad de fuerza necesaria para lograr el objetivo previsto”).
[15] Las críticas tempranas más conocidas sobre las ANL son: Malcolm Dando, A New Form of Warfare: The Rise of Non-Lethal Weapons, Brassey’s, Londres, 1996; Nicholas Lewer y Steven Schofield, Non-Lethal Weapons: A Fatal Attraction?, Zed Books, Londres, 1997; y Robin Coupland, “‘Non-lethal’ weapons: Precipitating a new arms race,” British Medical Journal, vol. 315, 1997, p. 72.
[16] Por ejemplo, en el Protocolo adicional I de 1977 se exige a los Estados Partes que evalúen la licitud de nuevas armas, o de nuevos medios o métodos de guerra. Protocolo adicional I a los Convenios de Ginebra del 12 de agosto de 1949 relativo a la protección de las víctimas de los conflictos armados internacionales, del 8 de junio de 1977, art. 36, disponible en español en Manual del Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, CICR, decimotercera edición. Sobre esa obligación, v. Isabelle Daoust, Robin Coupland y Rikke Ishoey, “¿Nuevas guerras, nuevas armas? La obligación de los Estados de examinar la licitud de los medios y métodos de hacer la guerra”, Selección de artículos 2002 de la Revista Internacional de la Cruz Roja (disponible en http://www.cicr.org/spa/revista), Justin McClelland, “The review of weapons in accordance with Article 36 of Additional Protocol I”, International Review of the Red Cross, vol. 85, N.º 850, junio de 2003, pp. 397-415.
[17] Puede hallarse un debate sobre el término “armas no letales” en Brian Rappert, Non-Lethal Weapons as Legitimating Forces? Technology, Politics and the Management of Conflict, Frank Cass, Londres, 2003, pp. 17-34.
[18] En un documento anterior, me referí a esos argumentos como la “perspectiva de cambio selectivo”, Fidler, op. cit. (nota 3), pp. 199-201.
[19] En un documento anterior, designé esa posición como la “perspectiva de cambio radical”, Ibíd., pp. 201-204.
[20] Robin Coupland, “‘Calmatives’ and ‘incapacitants’: Questions for international humanitarian law brought by new means and methods of warfare with new effects?” en Davison and Lewer 2004, op. cit. (nota 11), p. 35, p. 38 (“Otra preocupación importante con respecto a las armas “no letales” es que sus defensores proponen que los combatientes las empleen contra civiles cuando sea necesario.”).
[21] Jefferson D. Reynolds, “Collateral damage on the 21st century battlefield: Enemy exploitation of the law of armed conflict, and the struggle for a moral high ground,” Air Force Law Review, vol. 56, 2005, p. 1, pp. 99-100 (“Tal vez las más prometedoras son las armas no letales que pueden emplearse contra combatientes enemigos entremezclados con civiles.”).
[22] En un documento anterior, designé esta posición como la “perspectiva de observancia”, Fidler, op. cit. (nota 3), pp. 198-199.
[23] “Non-lethal’ weapons, the CWC and the BWC,” CBW Conventions Bulletin, N.º 61, septiembre de 2003, p. 1 (donde se sostiene que “a medida que aumentan las inversiones en las tecnologías emergentes de “armas no letales”, se vuelve más urgente reconocer las amenazas que plantean a los regímenes previstos en la CABT y la CAQ”.).
[24] Center for Responsible Nanotechnology, Dangers of Molecular Manufacturing, en (consultado el 22 de junio de 2005), donde se describen los posibles efectos de las armas de nanotecnología.
[25] Jean-Marie Henckaerts, “Estudio sobre el derecho internacional humanitario consuetudinario: una contribución a la comprensión y al respeto del derecho de los conflictos armados”, Revista Internacional de la Cruz Roja, marzo de 2005, disponible en http://www.cicr.org/revista (donde se afirma que, conforme al DIH consuetudinario, “[l]as partes en conflicto deberán distinguir en todo momento entre personas civiles y combatientes. Los ataques sólo podrán dirigirse contra combatientes. Los civiles no deben ser atacados.”).
[26] Ibíd., (donde se afirma que, conforme al DIH consuetudinario, [q]ueda prohibido el empleo de medios y métodos de guerra de tal índole que causen males superfluos o sufrimientos innecesarios.”).
[27] Fidler, op. cit. (nota 2), p. 62 (donde se examinan estudios efectuados a finales de los años 1990, cuya conclusión era que las ANL existentes no reunían los criterios para ser calificadas como “no letales”). Pueden hallarse descripciones más recientes sobre los efectos en la salud, en Lewer y Davison, op. cit. (nota 11), p. 48-49; Davison y Lewer 2005, op. cit. (nota 11), p. 28.
[28] Algunos defensores de las ANL expresaron frustración por la atención que se prestó a la falta de datos empíricos sobre los efectos de las ANL en los humanos. V. Davison y Lewer 2005, op. cit. (nota 11), p. 21 (donde se da cuenta de la desestimación de John Alexander, defensor de las ANL, de las “preocupaciones por la insuficiencia de datos sobre los efectos de las ANL en los humanos”.).
[29] NATO, op. cit. (nota 13): “Ni la existencia, ni la presencia, ni los efectos potenciales de las armas no letales deberán dar lugar a una obligación de emplear armas no letales o de imponer normas más estrictas o restricciones adicionales relativas al uso de la fuerza letal”. No obstante, v. Davison y Lewer 2005, op. cit. (nota 11), p. 27 (donde se da cuenta de la opinión del experto jurídico en ANL David Koplow, según la cual el estado actual del derecho internacional sobre el tema “no podría ‘sostenerse'”, además de que “en el futuro, las ANL en verdad elevarán el umbral para el uso de la fuerza letal”.).
[30] Alexander Kelle, “Science, technology and the CBW control regimes,” Disarmament Forum, 2005, p. 8, p. 10. Puede hallarse un informe sobre los problemas de salud que padecieron los rehenes sobrevivientes dos años después en Anna Rudnitskaya, “Nord-Ost tragedy goes on,” The Moscow News, n.º 41, 2004, en (consultado el 22 de junio de 2005).
[31] Henckaerts, op. cit. (nota 25), (donde se afirma que, conforme al DIH consuetudinario, “[q]ueda prohibido atacar a una persona cuando se reconozca que está fuera de combate”.).
[32] Independent Commission of Inquiry Must Investigate Raid on Moscow Theater: Inadequate Protection for Consequences of Gas Violates Obligation to Protect Life, Human Rights Watch, 30 de octubre de 2002, en (consultado el 20 de junio de 2005).
[33] Art. I.5, CAQ.
[34] Ibíd., art. II.9 (d).
[35] V., por ejemplo, Nonlethal Technologies: Progress and Prospects, Independent Task Force, Council on Foreign Relations, Nueva York, 1999, en (consultado el 22 de junio de 2005), donde se argumenta, en relación con las armas biológicas y químicas, que la seguridad de EE.UU. puede fortalecerse si se modifican los tratados.
[36] Russell Glenn, “Separating the wheat from the chaff: Non-lethal capabilities in future urban operations”, documento presentado en Jane’s 4th Annual Non-Lethal Weapons 2000 Conference, 5 de diciembre de 2000.
[37] Art. II.9 (d), CAQ, que estipula que “Por ‘fines no prohibidos por la presente Convención’ se entiende: (…) (d) Mantenimiento del orden, incluida la represión interna de disturbios”).
[38] Por ejemplo, un editorial en el Chemical Weapons Convention Bulletin centrado en la disposición sobre mantenimiento del orden, artículo II.9 (d), se preguntaba: “¿qué significa mantenimiento del orden? ¿El orden de quién? ¿Qué orden? ¿Mantenerlo dónde? ¿Por quién? “New weapon technologies and the loophole in the Convention,” Chemical Weapons Convention Bulletin, n.º 23, marzo de 1994, p. 1.
[39] Un editorial en el CBW Conventions Bulletin retoma la cuestión tras el incidente de Moscú y se pregunta qué significa “mantenimiento del orden” en el marco de la Convención. “‘Law enforcement’ and the CWC,” CBW Conventions Bulletin, n.º 58, diciembre de 2002, p. 1.
[40] Otro factor que puso de manifiesto la importancia del significado de la disposición sobre mantenimiento del orden incluida en la CAQ fue la convocatoria, en la primavera boreal de 2003, unos seis meses después del incidente de Moscú, a la Primera Conferencia de Examen de la CAQ. Como los Estados Partes en la CAQ no lograron abordar, en esa Conferencia, los problemas planteados por la crisis de Moscú, la controversia se acentuó.
[41] La CAQ no prohíbe el uso de sustancias químicas tóxicas con fines antimateriales en situaciones en que el uso antimaterial de sustancias químicas tóxicas no tenga efectos adversos en humanos o animales. V. Fidler, op. cit. (nota 2), p. 72.
[42] La interpretación de la disposición de la CAQ sobre mantenimiento del orden que se sostiene en el presente artículo se basa en un análisis previo de la cuestión por el autor, que fue presentado en un foro abierto para organizaciones no gubernamentales en la Primera Conferencia de Examen de la CAQ, en mayo de 2003, y luego, revisado, en David P. Fidler, “Background paper on incapacitating chemical and biochemical weapons and law enforcement under the Chemical Weapons Convention”, 25 de mayo de 2005, preparado para un simposio sobre armas químicas incapacitantes, en junio de 2005.
[43] Art. II.7, CAQ, (donde se define los agentes de represión de disturbios como “cualquier sustancia química no enumerada en una lista, que puede producir rápidamente en los seres humanos una irritación sensorial o efectos incapacitantes físicos que desaparecen en breve tiempo después de concluida la exposición al agente”.).
[44] Abraham Chayes y Matthew Meselson, “Proposed guidelines on the status of riot control agents and other toxic chemicals under the Chemical Weapons Convention”, Chemical Weapons Convention Bulletin, N.º 35, marzo de 1997, p. 13; Walter Krutzsch, “‘Non-lethal’ chemicals for law enforcement?” Berlin Information and Center for Transatlantic Security Research Note 03.2, abril de 2003, p. 4.
[45] Algunos de los que promovieron la restricción de la gama de sustancias químicas tóxicas para el mantenimiento del orden a las que correspondieran a la definición de los agentes de represión de disturbios reconocen que se pueden utilizar dosis letales de sustancias químicas tóxicas en penas capitales. Chayes y Meselson, op. cit. (nota 44), p. 13 y Krutzsch, op. cit. (nota 44).
[46] Art. 31.1 de la Convención de Viena sobre el derecho de los tratados, 23 de mayo de 1969, UNTS, vol. 1155, p. 331 (en adelante: Convención de Viena).
[47] En el artículo II.2 de la CAQ se definen las “sustancias químicas tóxicas” de la siguiente manera: “Toda sustancia química que, por su acción química sobre los procesos vitales, pueda causar la muerte, la incapacidad temporal o lesiones permanentes a seres humanos o animales. Quedan incluidas todas las sustancias químicas de esa clase, cualquiera que sea su origen o método de producción y aunque se produzcan en instalaciones, como municiones o de otro modo. (A los efectos de la aplicación de la presente Convención, las sustancias químicas tóxicas respecto de las que se ha previsto la aplicación de medidas de verificación están enumeradas en listas incluidas en el anexo sobre sustancias químicas”.).
[48] Art. II.7, CAQ.
[49] Ibíd., Anexo de Verificación, Parte VI, A.2(a).
[50] Walter Krutzsch y Ralf Trapp, A Commentary on the Chemical Weapons Convention, Martinus Nijhoff Publishers, La Haya, 1994, p. 418.
[51] Art. 31.3 (b), Convención de Viena.
[52] Mark Wheelis, “Will the new biology lead to new weapons?” Arms Control Today, julio-agosto de 2004, p. 6, p. 8. Este análisis no sugiere que la práctica estatal en un incidente pueda zanjar las cuestiones interpretativas que plantea la CAQ, pero la práctica estatal en la toma de rehenes en Moscú es una instancia importante de práctica estatal con arreglo al artículo II.9(d).
[53] Art. II.1(a), CAQ. Krutzsch y Trapp observaron que “un Estado Parte no sólo tiene que demostrar que el fin de producir o almacenar cierta sustancia química es legítimo, sino también que la sustancia química es, en realidad, de un tipo coherente con ese supuesto fin, y que su cantidad corresponde al propósito especificado”. Krutzsch y Trapp, op. cit. (nota 50), p. 27.
[54] “Al igual que con cualquier otro agente químico incapacitante, la concentración de fentanilo en una parte determinada del edificio habría sido difícil de controlar, los efectos de una determinada concentración de fentanilo en cualquier persona particularmente susceptible no se habrían conocido, y la concreción de una separación entre los efectos neutralizantes y letales de la droga, en otras palabras, lograr dejar a las personas en estado de inconciencia sin que dejen de respirar, es muy difícil.” Malcolm Dando, “The danger to the Chemical Weapons Convention from incapacitating chemicals, Documento n.º 4 para la Primera Conferencia de Examen de la CAQ, marzo de 2003, p. 4.
[55] Como comentó Human Rights Watch acerca de la toma de rehenes en Moscú, “el derecho internacional no prohíbe el empleo de fuerza potencialmente letal en operaciones de liberación de rehenes, pero exige que esa fuerza sea ‘absolutamente necesaria’ y que se tomen todas las precauciones tanto en la planificación como en la ejecución de esas operaciones a fin de reducir al mínimo el número de muertos”. Human Rights Watch, op. cit. (nota 32).
[56] Art. 31.3(c), Convención de Viena, (“Juntamente con el contexto, habrá de tenerse en cuenta: […] c) toda norma pertinente de derecho internacional aplicable en las relaciones entre las partes”).
[57] Art. 3, Declaración Universal de Derechos Humanos, AG. Res. 217A (III), UN Doc. A/810, 1948, p. 71 (en adelante: DUDH); Art. 6, Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, 19 de diciembre de 1966, UNTS, vol. 999, p. 171 (en adelante: PIDCP).
[58] Comité de Derechos Humanos, “General Comment No. 6, Article 6,” párr. 3, en Compilation of General Comments and General Recommendations Adopted by Human Rights Treaty Bodies, UN Doc. HRI/GEN/1/Rev/1, 1994, p. 6.
[59] Art. 4, PIDCP.
[60] Human Rights Watch, op. cit. (nota 32).
[61] En su comentario sobre el posible empleo de sustancias químicas neutralizantes con fines de mantenimiento del orden, el Gobierno británico sostuvo: “La decisión de emplear cualquier tipo de sustancia química sea para inducir un estado de calma o de inconciencia exige conocer la historia médica de la persona a la que se aplica, en particular si ha tomado algún medicamento recetado o no, y las condiciones de orden médico pertinentes. Asimismo, esa decisión conllevaría una responsabilidad considerable en cuanto a los cuidados que se requerirán inmediatamente después del incidente y a largo plazo”. Citado por Lewer y Davison, op. cit. (nota 11), p. 47.
[62] “Para lograr el nivel deseado de alteración del estado de ánimo sin causar un nivel peligroso de depresión respiratoria (es decir, lograr que la persona se calme manteniéndose consciente), se necesita controlar estrictamente el nivel de dosificación.” An Assessment of Non-Lethal Weapons Science and Technology, Committee for an Assessment of Non-Lethal Weapons Science and Technology, National Academies Press, Washington, D.C., 2003, p. 27.
[63] Art. 31.3(c), Convención de Viena.
[64] La CAQ se negoció bastante después del desarrollo del derecho de los derechos humanos, lo que refuerza la legitimidad de hacer referencia a ese derecho cuando se interpreta la disposición sobre mantenimiento del orden que figura en la CAQ.
[65] V., por ejemplo, los arts. 6 (prohibición de la privación arbitraria de la vida y normas sobre la imposición de la pena de muerte) y 7 (prohibición de la tortura y de los tratos y las penas crueles, inhumanos o degradantes), 9-10 (normas relativas a la privación de la libertad), y 14-15 (normas sobre la acusación y el enjuiciamiento de personas por la comisión de delitos), de la PIDCP.
[66] Art. 5 DUDH; arts. 4.2 y 7 PIDCP.
[67] Puede hallarse un análisis detallado de estos temas de derechos humanos en Fidler, op. cit. (nota 42), pp. 33-44.
[68] Malcolm Dando, “Scientific and technological change and the future of the CWC: The problem of non-lethal weapons,” Disarmament Forum, 2002, pp. 33-34.
[69] Krutzsch y Trapp explicaron claramente esa elección: “Puede interpretarse que la frase ‘mantenimiento del orden, incluida la represión interna de disturbios’ significa que existen otras represiones de disturbios, además de la represión de disturbios internos. Por otro lado, esa represión de disturbios ‘no internos’ debería ser un medio aceptado internacionalmente para ‘hacer cumplir la ley'”. Krutzsch y Trapp, op. cit. (nota 50), p. 42 n. 45.
[70] Shorter Oxford English Dictionary, Oxford University Press, Oxford, 1993, p. 820.
[71] La práctica de los Estados suele mostrar un uso frecuente de agentes de represión de disturbios por los Gobiernos dentro de sus territorios soberanos. V. Davison y Lewer 2004, op. cit. (nota 11), pp. 34-35 (donde se registran usos de agentes de represión de disturbios en todo el mundo para la represión de multitudes).
[72] American Law Institute, Restatement (Third) of the Foreign Relations Law of the United States, American Law Institute Publishers, St. Paul, 1986, § 431(1). Conforme al derecho internacional, un Estado tiene jurisdicción prescriptiva con respecto a (1) actos, personas o actividades que tienen lugar, total o parcialmente, dentro de su territorio o en zonas sujetas a su jurisdicción; (2) actividades, intereses, estatutos o relaciones de sus súbditos en el extranjero, así como dentro de su territorio, y en zonas sujetas a su jurisdicción; y (3) actos fuera de su territorio o en zonas sujetas a su jurisdicción (a) que tienen o se prevé que tengan un efecto sustancial dentro de su territorio; (b) realizados por personas que no son súbditos de ese Estado y dirigidos contra la seguridad del Estado o contra una clase limitada de los intereses de otro Estado. Ibíd. § 402. Incluso sobre esta base, el ejercicio de la jurisdicción también debe ser razonable. Ibíd., § 403.
[73] Ibíd., p. 329.
[74] Art. 2.1, Carta de las Naciones Unidas.
[75] Ibíd., art. 2.7.
[76] La práctica de Estados Unidos refleja esta interpretación. El Commander’s Handbook on the Law of Naval Operations incluye como permitido el uso de agentes de represión de disturbios en tiempo de paz en “bases en el extranjero con fines de mantenimiento del orden expresamente autorizados por el Gobierno anfitrión”. Steven F. Day, “Legal considerations in noncombatant evacuation operations,” Naval Law Review, vol. 40, 1992, p. 45, p. 60.
[77] Como observan Chayes y Meselson, la CAQ “no dice explícitamente qué fuentes de derecho pueden aplicar los Estados al invocar el artículo II.9 (d). Por consiguiente, parece posible que los Estados deseen invocar el derecho internacional para justificar sus actividades destinadas al “mantenimiento del orden”. Chayes y Meselson, op. cit. (nota 44), p. 15.
[78] Oppenheim’s International Law, 9th ed., Longmans, London, 1992, p. 11.
[79] Arts. 2.3, 2.4 y 33.1, Carta de las Naciones Unidas.
[80] Ibíd., art. 51.
[81] Art. 64, IV Convenio de Ginebra del 12 de agosto de 1949 relativo a la protección debida a las personas civiles en tiempo de guerra, UNTS, vol. 75, (en adelante: IV CG).
[82] Commentary on Geneva Convention IV Relative to the Protection of Civilian Persons in Time of War, CICR, Ginebra, 1958, p. 337.
[83] Art. 64, IV CG.
[84] Se describe un ejemplo de uso de un agente de represión de disturbios para proteger los bienes de la potencia ocupante en un informe sobre armas “no letales” auspiciado por el Council on Foreign Relations. En respuesta a la infiltración de civiles en una base militar en Bagdad ocupada por las fuerzas militares de Estados Unidos, que intentaban saquearla, el personal militar de Estados Unidos utilizó varias armas “no letales”, incluidos agentes de represión de disturbios, oleorresina de capsicum (OC), a fin de desalojar a los civiles de las instalaciones. Independent Task Force, Non-Lethal Weapons and Capabilities, Washington, D.C., Council on Foreign Relations, 2004, p. 51. V. también Davison y Lewer 2005, op. cit. (nota 11), pp. 22-24 (donde se describe el uso de varias ANL en las operaciones militares de Estados Unidos en Irak y Afganistán).
[85] IV CG, arts. 64-78.
[86] Arts. 41, 82, III Convenio de Ginebra del 12 de agosto de 1949 relativo al trato debido a los prisioneros de guerra, UNTS, vol. 75, p. 135 (en adelante: III CG).
[87] Ibíd., art. 82.
[88] Ibíd., art. 42.
[89] Commentary on Geneva Convention III Relative to the Treatment of Prisoners of War, CICR, Ginebra, 1960, p. 247.
[90] Decreto-ley 11.850, Federal Register, vol. 40, 1975, p. 161, párrs. (a), (d).
[91] Tras haber fracasado en impedir que multitudes violentas atacaran monasterios en Kosovo en marzo de 2004, Alemania anunció su intención de equipar a su fuerza de mantenimiento de la paz con agentes de represión de disturbios. Davison y Lewer 2004, op. cit. (nota 11), p. 34. En Côte d’Ivoire, las fuerzas militares francesas emplearon agentes de represión de disturbios contra multitudes de civiles tras la intervención militar francesa en respuesta a un ataque contra la fuerza de mantenimiento de la paz de Francia por la fuerza aérea de Côte d’Ivoire. Davison y Lewer 2005, op. cit. (nota 11), p. 53.
[92] Fidler, op. cit. (nota 2), p. 58.
[93] Resolución ejecutiva N.º 75 del Senado de Estados Unidos – Relativa a la Convención de Armas Químicas, Congressional Record, vol. 143, p. S3373-01, 17 de abril de 1997, § 26A.
[94] Ibíd.
[95] El presidente Bush autorizó a las fuerzas militares estadounidenses a emplear agentes de represión de disturbios en Irak, el año 2003, en las circunstancias descritas en el decreto-ley 11.850. Neil Davison y Nicholas Lewer, Bradford Non-Lethal Weapons Research Project Report n.º 4, 2003, p. 13. Las fuerzas militares británicas señalaron, en marzo de 2003, que utilizaría agentes de represión de disturbios en Irak sólo para controlar disturbios. Davison y Lewer 2004, op. cit. (nota 11), p. 34.
[96] Esta situación ha incentivado algunos intentos para que nuevos compuestos químicos, como las bombas de peste, se ajusten a la definición de un agente de represión de disturbios, como ha hecho Estados Unidos. Davison y Lewer 2003, op. cit. (nota 95), p. 10. Sin embargo, esa postura no funcionará para sustancias químicas incapacitantes más fuertes. Como se observa en un informe del National Research Council, “el uso de calmantes (…) ha sido previsto en relación con situaciones de tomas de rehenes y para usar con prisioneros ‘inmanejables’, pero no para situaciones de disturbios en que las personas incapacitadas podrían ser pisoteadas o aplastadas en el tumulto”. Committee for an Assessment of Non-Lethal Weapons Science and Technology, op. cit. (nota 62), p. 27.
[97] Decreto-ley 11.850, op. cit. (nota 90), § (b)-(c).
[98] Art. 1, Protocolo adicional a los Convenios de Ginebra del 12 de agosto de 1949 relativo a la protección de las víctimas de los conflictos armados sin carácter internacional (Protocolo II), del 10 de junio de 1977, UNTS, vol. 1125, p. 609.
[99] Art. I.1, CAQ.
[100] “New weapon technologies and the loophole in the Convention,” op. cit. (nota 38), p. 2.
[101] Independent Task Force 1999, op. cit. (nota 35).
[102] Independent Task Force 2004, op. cit. (nota 84), p. 31.
[103] Ibíd., p. 32.
[104] Ibíd., p. 1.
[105] Davison y Lewer 2005, op. cit. (nota 11), p. 26 (donde se reproducen los comentarios del experto jurídico David Koplow sobre las ANL, en la Non-Lethal Defense Conference VI, marzo de 2005).
[106] Ibíd., (donde se cita a un jurista del Órgano del Juez Abogado General de Estados Unidos, quien sostiene que era “más probable que la Convención sobre Armas Químicas prohibiera esos tipos de sistemas de armas [calmantes]”).
[107] Davison y Lewer 2005, op. cit. (nota 11), p. 21 (donde se dice que, en la Non-Lethal Defense Conference VI, en marzo de 2005, John Alexander, defensor de las ANL, sostuvo que “el tema de las armas biológicas y químicas debería revisarse en relación con las armas no letales, ya que el derecho internacional que prohíbe su desarrollo está ‘caduco'”).
[108] Dando, op. cit. (nota 54), p. 17. Una organización no gubernamental ha acusado a Estados Unidos de conducir un programa secreto de armas químicas, en infracción de la CAQ. “US military operates secret chemical weapons program”, Sunshine Project Aerogramme, N.º. 2002/05, Sunshine Project, 24 de septiembre de 2002.
[109] NATO Research and Technology Organization, Non-lethal weapons and future peace enforcement operations, TR-SAS-040, noviembre de 2004, p. 3-6.
[110] V., por ejemplo, Preliminary Legal Review of Proposed Chemical-Based Nonlethal Weapons, Departamento de Estados Unidos de la Oficina de la Marina del Órgano del Juez Abogado General, 30 de noviembre de 1997, p. 21 (“La Convención sobre Armas Biológicas y, más claramente, la legislación nacional [estadounidense] de aplicación prohíbe el desarrollo, la producción, el almacenamiento de agentes biológicos para ser usados como armas. Los agentes biológicos están definidos ampliamente por el instrumento a fin de incluir los agentes utilizados con fines antimateriales”.).
[111] V. Committees of the North Atlantic Assembly, Non-lethal weapons, Lord Lyell (Reino Unido), Relator general, 18 de abril de 1997, Doc. No. STC (97)3, § 39 (donde se afirma que “el uso de agentes biológicos para inutilizar el combustible o destruir material que se utiliza en los equipos no estaría autorizado por la CABT, aunque el propósito fuera no letal”.).
[112] Massimo Annati, “Military use of chemical riot control agents: A case for legal assessment”, documento presentado ante el III Simposio Europeo sobre Armas No Letales, 10-12 de mayo de 2005, Ettlingen, Alemania, p. 7 (donde se sostiene que las bombas de peste no son sustancias químicas tóxicas con arreglo a la CAQ); Jared Silberman, “Non-lethal weaponry and non-proliferation,” Notre Dame Journal of Law, Ethics and Public Policy, vol. 19, 2005, pp. 347-348 (jurista de la marina de Estados Unidos, que sostiene que “lo que puede verse en el horizonte es el empleo de bombas de peste, una manera de impedir el acceso del enemigo”.).
[113] Davison y Lewer 2005, op. cit. (nota 11), p. 26.
[114] Neil Davison, “Weapons focus: Biochemical weapons,” en Bradford Non-Lethal Weapons Research Project Report No. 5, mayo de 2004, pp. 27-34; Wheelis, op. cit. (nota 52), pp. 6-13; Malcolm Dando, “The malign use of neuroscience,” Disarmament Forum, 2005, pp. 17-24; Kathryn Nixdorff, “Assault on the immune system,” Disarmament Forum, 2005, pp. 25-35.
[115] V. Davison y Lewer 2005, op. cit. (nota 11), pp. 34-41 (donde se examinan las controversias en torno a las armas Taser).
[116] NATO Research and Technology Organization, op. cit. (nota 109), p. iii.
[117] Ibíd., pp. 4-5.
[118] El ejemplo clásico de esta dinámica es el desarrollo de la prohibición del empleo de armas láser cegadoras.
[119] Davison y Lewer 2005, op. cit. (nota 11), p. 21.
[120] Ibíd.
[121] Independent Task Force 2004, op. cit. (nota 84), p. 8.
[122] V. Steven Komarow, “Pentagon deploys array of non-lethal weapons”, USA Today, 24 de julio de 2005, en (consultado el 27 de julio de 2005). Actualmente, el paso a que podrían producirse esos adelantos está siendo aminorado por falta de financiación. En Estados Unidos, los despliegues de fuerzas en Irak y Afganistán han afectado adversamente las perspectivas para el apoyo del Departamento de Defensa al desarrollo de tecnologías de ANL. Los gastos de investigación y desarrollo recaerán, entonces, en el sector privado. V. Davison y Lewer 2005, op. cit. (nota 11), p. 22.

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El Clima Bajo Control: Owning The Weather in 2025

Gracias a CTV por la señalacion!

Los esfuerzos de la
ciencia por controlar los
fenómenos atmosféricos.

“En el año 2025 la Fuerza Aérea de Estados Unidos podría ‘adueñarse del clima’, sacar provecho de las tecnologías emergentes y enfocar el desarrollo de éstas en aplicaciones bélicas. Esto ofrecería las herramientas de guerra que modelarían el campo de batalla de maneras nunca antes vistas”, dice el reporte Weather As A Force Multiplier:
Owning The Weather in 2025, elaborado por investigadores de la Fuerza Aérea estadounidense hace 10 años.

Los militares siempre han soñado con tener el poder sobre el clima, y el desarrollo acelerado de la tecnología los acerca a la realización de este sueño. ¿Lo alcanzarán en 2025? Sólo el tiempo lo dirá. Seguramente sería un arma escalofriante, pero existe también un lado menos oscuro. Si un hombre lograse tener el control sobre el clima, se
podrían evitar catástrofes naturales tales como:sequías, inundaciones y otros fenómenos que provocan tanto sufrimiento en nuestro planeta. El dominio del clima,como el de la energía nuclear, podría matar o servir a un ser humano que, como lo demuestra la historia, no sabe ni quiere detenerse en su conquista del universo.
Señores de las lluvias Era el año 1946, un químico de Nueva York, Vincent Schaefer, conducía una investigación descomunal: trataba de crear nubes artificiales en una cámara enfriadora.Una vez, este científico utilizó cristales de hielo seco (bióxido de carbono congelado) para bajar la temperatura en la habitación. Para su sorpresa, alrededor del hielo, empezó a formarse una nube. El vapor presente en la cámara se condensaba sobre los cristales de hielo,creando una niebla.Un fenómeno parecido sucede en el cielo: el vapor necesita pequeñas partículas llamadas núcleos para iniciar la condensación; el polvo, arena o cristales de sal pueden servir como núcleos. Las gotas de agua crecen sobre estas partículas, y cuando tienen el tamaño suficiente caen en forma de lluvia.Vincent Schaefer, entusiasmado por su descubrimiento, tuvo una idea genial: llevar cristales de hielo seco a las nubes naturales y dispersarlos allí. Utilizó un pequeño avión para esparcir 1.5 kilogramos de cristales de bióxido de carbono en las frías nubes (con una temperatura de -0°C) sobre Massachusetts. El resultado representó el inicio de la investigación sobre modificación del clima: la nieve empezó a caer del cielo.La técnica de la introducción de las sustancias químicasen las nubes para provocar las lluvias o nieve recibió el nombre de la siembra de nubes (en inglés: cloud seeding) y ha sido utilizada por muchos países con resultados muy diversos: desde la creación de grandes cantidades de lluvia hasta inesperada reducción de la precipitación. Según la Organización Mundial de Meteorología, los proyectos de modificación del clima han sido realizados por más de 40 países. La eficacia de la siembra de nubes es un tema de polémica entre los científicos. Por ejemplo, en China, la idea de controlar el clima tiene un gran apoyo del gobierno, el cual creó una institución llamada “Oficina de Modificación del Clima”, cuyo objetivo es traer la lluvia a las regiones que experimentan sequía, utilizando los aviones, proyectiles y cañones que envían al cielo el ioduro de plata —una sustancia con propiedades que estimulan las lluvias, descubiertas por Bernard Vonnegut (el hermano de Kurt Vonnegut)—. Otra tarea ambiciosa que tienen en mente los meteorólogos chinos es asegurar el buen tiempo durante los Juegos Olímpicos en 2008. La gente en este país está convencida de la eficacia de las acciones efectuadas por la Oficina de Modificación del Clima al punto que a veces sucede que un pueblo culpa al otro de robarle la lluvia con la táctica de la siembra en nubes. Sin embargo, de acuerdo con el reporte elaborado por Weather Modification Association, una organización internacional creada en 1950, esta idea es falsa, ya que no existe ninguna evidencia de que un aumento de la precipitación en una región, provocado por la técnica de siembra de nubes,reduzca la lluvia en otro lugar.Conquista de las lluvias en África Existen límites del control del clima que la naturaleza misma nos impone. Según William Cotton, investigador en la Universidad de Colorado,en el Departamento de Ciencias Atmosféricas,las posibilidades de provocar una lluvia con cristales de hielo (técnica llamada método estático) son muy limitadas: para que el procedimiento funcione, las nubes necesitantener temperaturas muy bajas (desde-10 hasta -25 grados centígrados) y la siembra debería ser efectuada en un lapso de tiempo muy preciso. “Este ámbito limitado de las oportunidades para aumentar la lluvia, utilizando el método estático de la siembra de nubes, puede explicar por qué algunos experimentos han sido un éxito, mientras que otros han producido reducciones en la cantidad de precipitaciones o no han dado ningún resultado. Un experimento con buenos efectos en una región no garantiza que la siembra en otra sería exitosa, a menos que todas las condiciones ambientales hayan sido replicadas, además de la metodología del procedimiento. Evidentemente, eso es muy improbable”, afirma Cotton en su reporte sobre lamodificación del clima. Pero los científicos que realizaban sus estudios en Sudáfrica desarrollaron también un método para sacar el agua de las nubes calientes. En las partes tropicales las lluvias se forman gracias al proceso llamado coalescencia:las gotas grandes absorben a las pequeñas, y de esta manera aumentan su tamaño hasta crear las gotas con dimensiones suficientes para vencer la resistencia del aire y caer como lluvia. Las gotitas que se encuentran en las nubes son tan pequeñas que hace falta que se unan millones de ellas para formar una sola gota de lluvia; las partículas de agua también pueden juntarse mediante colisiones.Este fenómeno natural inspiró en los científicos la idea de ayudar a las gotas a unirse, introduciendo en las nubes las sustancias que atraen agua, como cristales de sales. Según el National Center for Atmospherical Research (ncar) en Colorado, la siembra de nubes con el método higroscópico (así se llama esta técnica) en la República Sudafricana, en el año 1990,aumentó la cantidad de las lluvias entre 30 y 60 por ciento, comparado con la cantidad que hubiera caído sin la siembra, estimada por los cálculos del ncar. La siembra de nubes en México Los investigadores del método higroscópico continuaron con sus experimentos en México, en el estado de Coahuila, donde tuvieron el apoyo del gobierno y decientíficos mexicanos. Los intentos por traer lluvia a la tierra árida de Coahuila empezaron en 1996 y duraron tres años. ¿Los resultados? De acuerdo con el informe de ncar: “La lluvia de las nubes sembradas duraba más tiempo, el área de precipitación era más grande y su cantidad total era más alta (a veces el doble) que la de las nubes que no habían sido sembradas. En muchos casos los resultados eran estáticamente significantes desde 20 minutos hasta una hora después de la siembra”. Aún no se conocen perfectamente los procesos que implican la creación de lluvia, pero los estudios realizados durante más de medio siglo indican que la ciencia está en un buen camino para lograr el control sobre este fenómeno atmosférico. Según el reporte de la Weather Modification Association: “50 años de investigaciones y operaciones en 43 países han demostrado que los programas diseñados apropiadamente y realizados por las personas competentes pueden disipar la niebla, aumentar las cantidades de lluvia o nieve estacional y disminuir los daños causados por granizo”. El doctor Thomas DeFelice, ex presidente de esta asociación y especialista en la modificación del clima, afirmó delante del Subcomité Estadounidense para Predicción y Prevención de Catástrofes, en noviembre de 2005: “Las tecnologías de la modificación del clima son la clavepara resolver muchos problemas científicos, ambientales y socioeconómicos, presentes y futuros, como el aumento del sufrimiento humano y los daños en las propiedades causados por el clima azaroso,fuego y otros peligrosambientales relacionados con la ‘lluvia ácida’ o la guerra biológica y química, por dar un ejemplo. Las aplicaciones de estas tecnologías en general aumentan la cantidad de lluvia, que representa 1% del agua global”. El clima en manos militares El ejército estadounidense también tiene sus ideas para utilizar la capacidad de controlar la precipitación que la humanidad está adquiriendo actualmente. “Mientras que muchas operaciones militares pueden ser influidas por la precipitación, la movilidad del suelo es la más afectada. El dominio sobre la lluvia puede resultar útil de dos maneras. Primero, el aumento de precipitación podría empeorar la circulación del enemigo a causa del terreno fangoso, además de afectar su estado de ánimo. Segundo, la supresión de las lluvias podría mejorar la circulación de los aliados, gracias al secado del área. ¿Cuál es la posibilidad del desarrollo de esta práctica y su aplicación en las operaciones tácticas para el año 2025? Más grande de lo que uno podría pensar. Durante muchos años se han realizado estudios sobre la modificación de las cantidades de precipitaciones y un aspecto de la tecnología resultante fue aplicadoa las operaciones durante la guerra de Vietnam. Estos intentos iniciales proveen una base para el desarrollo futuro de la verdadera capacidad de una selectiva modificación de la cantidad de lluvias”, dice el reporte El clima como un multiplicador de fuerza: adueñándose del clima en 2025. Calentando el cielo Aunque en 1977 la Organización de las Naciones Unidas tomó una resolución que prohibe el uso de técnicas de modificación del clima para objetivos militares, existen proyectos de investigación llevados por ejércitos que podrían transformarse en un arma muy peligrosa. Un ejemplo es el plan haarp: High Frequency Active Auroral Research Program, que pertenece a la Fuerza Aérea y Marina estadounidenses. En el bosque de Alaska, cerca de Gakona, los soldados han talado cientos de árboles para reemplazarlos por antenas, cuyo propósito es enviar energía, en forma de ondas de radio, al cielo. Los investigadores intentan lograr algo parecido a lo que hace el Sol cuando ilumina el cielo ártico con el magnífico espectáculo de la aurora. El fenómeno de aurora ocurre cuando las partículas expulsadas por la estrella (principalmente electrones y protones) llegan a la atmósfera terrestre y chocan con los átomos que la constituyen. La energía transmitida durante estas colisiones se manifiesta como el multicolor juego de luz en la pantalla celeste. El viento solar (así se llaman las partículas cósmicas) se acerca a toda área iluminada de nuestro planeta, pero el campo magnético de la Tierra lo desvía hasta las regiones polares, donde se puede observar el encuentro del viento con la atmósfera terrestre. Las partículas cargadas que nacen del Sol, al llegar a la Tierra, ya tienen una energía enorme, pero el campo magnético las acelera aún más: antes de colisionar con la atmósfera pueden alcanzar los 60,000 kilómetros por segundo. Gracias al manto de gases que envuelve a la Tierra, estamos a salvo de estos viajeros fantásticos, pero en los casos de alta actividad solar las partículas pueden provocar muchos daños, como la avería de la red energética y perturbaciones en la propagación de las ondas
electromagnéticas (de radio y televisión).Otro resultado del choque de la materia solar con la atmósfera terrestre
es su calentamiento, que provoca la expansión del manto gaseoso. Ahora, si los gases se expanden hasta el área donde orbitan los satélites, rozarían con ellos, provocando la pérdida de su velocidad, además de que esto podría generar la caída del satélite. Pero, ¿qué es lo que pretenden los militares de haarp si la interacción de las grandes cantidades de energía con los gases de la Tierra puede traernos tantos perjuicios? Los creadores del proyecto afirman que éste se realiza con toda seguridad, ya que su escala es muy pequeña. El transmisor ha sido diseñado para trabajar con la potencia máxima de 3.6 megawatts (3.6 millones de watts) y la frecuencia de ondas entre 2.8 y hasta 10 megahertz. Según los investigadores del proyecto, estos parámetros no afectarán la atmósfera de manera significativa. Además se tomaron precauciones para que las ondas transmitidas de las antenas sólo
perturben las partículas cargadas de la ionósfera (la capa externa de la atmósfera), adentro del área con el diámetro de 48 kilómetros y hasta la altitud de 480 kilómetros encima de la superficie terrestre. Es importante que el transmisor haya sido diseñado para calentar únicamente las partículas cargadas, ya que los átomos neutrales eléctricamente nos protegen contra la radiación ultravioleta. ¿El arma oculta? Los investigadores de haarp examinan
los procesos físicos que ocurren en la ionósfera cuando las ondas electromagnéticas la calientan. Sus experimentos
podrían servir para entender la interacción de las partículas provenientes del Sol con la atmósfera terrestre. Uno podría imaginar que en el futuro los humanos serán capaces de explotar las posibilidades de la ionósfera para encender el cielo, como ahora prendemos las lámparas, o utilizarla para transmisiones visuales; sin embargo,todavía estamos lejos de esos espectáculos.Pero, ¿cuál es el provecho que el ejército podría sacar de esta investigación? Según el Departamento de Defensa de Estados Unidos: “El interés en los estudios realizados por el haarp se deriva de los numerosos sistemas de comunicación,vigilancia y navegación, cuyos caminos pasan por la ionósfera. Además existe un potencial inexplorado dentro de las innovaciones tecnológicas, que sugieren aplicaciones como la
detección de objetos sumergibles, comunicación a grandes profundidades del mar o de la Tierra y la generación de emisiones infrarrojas y ópticas. Ésta es la versión oficial que ya causa bastante impresión, sin embargo, el misterioso proyecto de cinco siglos podría ocultar mucho más. Raras veces los ejércitos revelan sus secretos.
El desarrollo de nuevas tecnologías lleva consigo el peligro de emplearlas como arma mortal, lo que confirman
los autores del informe sobre la utilización militar del clima en el año 2025: “La historia indica que la capacidad
de modificar el clima existirá, a pesar del riesgo. La gente siempre ha querido controlarlo, y el deseo, la motivación y
los recursos finalmente producirán la tecnología. No podemos quedarnos atrás en cuanto a la modificación climática se refiere cuando otros, incluso, ya están usando esta tecnología. Aun si nosotros no tuviéramos la intención
de usarla, otros lo harán”.

POR BEATA KUCIENSKA

>>>AQUI el Documento Original<<<

¿Se viene el Blue Beam del Falso Mesías Obama Barack Hussein?

obama_walking_on_water

Febrero 8, 2009

A partir de la movida que está habiendo en los últimos días acerca de que: a Obama “lo persiguen” extraterrestres (porque en uno de sus discursos se ve un OVNI por detrás de él, además de que se vió en directo pasar un OVNI por Washington el día de la asunción), y también que “Obama podría desclasificar los expedientes X”… Pero no quiero dejar pasar este tema porque me parece que vamos a tener que estar atentos ya que creo que es un momento crucial en lo que a Ufología respecta. En el Reino Unido ya los han desclasificado (justo después de una oleada de avistamientos en 2008, como nunca en la historia en todo el territorio), por lo tanto a Obama le estarían “llegando presiones” (más bien directivas, diría yo) para que lo haga. De que se trata esto?: Creo que, o nos están preparando para un contacto a gran escala con extraterrestres o algo así como lo que se dice del proyecto Blue Beam. Si se desclasificaran los archivos secretos no creo que lo harán solamente para brindar información que fue ocultada durante años. Creo que están amasando algo. Vean estos enlaces:

Barack Obama fue monitoreado por alienígenas???

¿Obama es perseguido por los extraterrestres?

Los ‘expedientes X’ de Obama

Bill Richardson, el secretario de Ufología de Obama

Este es un video de la NASA sobre OVNI que demuestra que lo que realmente hay “allá afuera” es mucho más que satélites y chatarra espacial:

Con respecto a OVNI y chatarra espacial, conocen a John Lenard Walson? Es un astrónomo aficionado que ha desarrollado un sistema de gran alcance con su telescopio y ha captado artefactos inimaginables en el espacio, que nos dan a pensar que no todo lo que brilla en el firmamento sean estrellas. Le han dicho que lo que ha captado forma parte de la Iniciativa de Defensa Estratégica, conocida como la “Guerra de las galaxias”, pero bien puede ser que haya captado artefactos alienigenas: Acá su web con sus videos: http://www.abovespaceandtime.blip.tv/

A lo que voy con este post es a que tengan ojo, mucho OJO con lo que se puede llegar a anunciar sobre todo esto en un futuro bastante cercano. Si bien creo y estoy convencido por pruebas de todo tipo históricas ancestrales, de diversas culturas, mal llamadas primitivas, (porque eran bastante más avanzados que nosotros en muchísimos aspectos) hay evidencias de que en el cielo de este planeta surcaban naves y que este planeta era visitado y habitado por gente que decía venir del cielo. Esto no se puede interpretar de otra forma que evidencia extraterrestre en la antiguedad, por más que se le quiera dar vueltas al tema, es imposible refutar las evidencias, de una manera coherente, de tantas culturas como las china, japonesa, india, centroamericana, de oceania, entre tantas otras. Los científicos e investigadores que NO quieren dar a conocer la verdadera historia se empeñan en explicar que estas evidencias se tratan de simples explicaciones que seres primitivos daban a su existencia, “inventandose dioses y alucinando naves” entre otras sandeces que suelen decir como que los OOPARTS son solo “ARTEFACTOS FUERA DE CONTEXTO”… (!!!) ¿Cómo podemos tolerar semejante explicación tan absurda?. Y la estupidez humana, generada por la ignorancia innata, (lógica porque nadie nos ha enseñado lo que debemos saber, ya que el conocimiento es PODER) ha llevado al excepticismo, el cual al mismo tiempo lleva a creer en estas mentiras dadas por quienes realmente se creen y quieren hacer creer que son dioses: Los científicos. En realidad son evidencias incómodas para esta “gente” que no quiere dar a conocer la verdad de lo que ha acontectido en este planeta desde hace millones de años y a todo esto también le han dado un nombre bonito para seguir disfrazando la verdad. Cuando han podido la han llamado: MITOLOGÍA .

El “fénomeno OVNI” es una herramienta más de control del Nuevo Orden Mundial, pero no deja de ser una verdad que las naves que han surcado y surcan los cielos no siempre son tripuladas por pilotos de este planeta.

Los mal llamados OVNI nunca han dejado de visitarnos, y los avistamientos se han mezclado con naves creadas por el humano emulando a las antiguas que hacen descripción estás culturas algunas antiguas y otras no tan antiguas, además de las que han podido capturar los militares.

Los Ovnis de Hitler: Haunebu y Vril han sido inspirados en tecnología ancestral de la cual tenía conocimiento oculto la organización secreta al servicio del Tercer Reich: La Sociedad Vril la cual dió ese conocimiento a sus ingenieros y demás hombres de ciencias. Estos científicos Nazis fueron reclutados luego de la guerra por los EEUU haciendose con todos y cada uno de los planos para el desarrollo y perfeccionamiento de esta tecnología y muchas otras. En 1947, con el caso Roswell, comenzó el “Show del fenómeno OVNI” pero no hay que ignorar que este tema es muchísimo más antiguo de lo que se piensa.

Si todo esto no es así, la única explicación alternativa, un poco más descabellada (aunque no la descarto porque lo que suena a ficción tiene siempre un trasfondo de gran conocimiento oculto) y aunque que me convence menos, que se le puede dar a todo esto es que la máquina para viajar en el tiempo existe y ha sido utilizada para ir hasta puntos claves de la historia con el objetivo de dejar falsas evidencias de la intervención en este planeta de seres inteligentes extraterrestres, también podrían haberla utilizado para intervenir en política y así lograr el poderío que hoy tienen. Pero prefiero creer en que las evidencias de la antiguedad son verídicas y por eso son inexplicables, porque el humano es incapaz de haber fabricado hace millones de años semejantes tecnologías… Pero por prefrir pensar esto no estoy queriendo decir que el ser humano es incapaz de viajar en el tiempo. Tal vez realmente lo hizo.

¿Cuál es el por qué de todo esta ocultación de la verdadera historia? ¿De qué les ha servido a los “amos del mundo”? Pues ya lo sabemos: Para que la mayoría de los humanos de este planeta vivamos en la ignorancia y sigamos siendo esclavos de un sistema piramidal pensado para el beneficio de quienes serían o se consideran descendientes de estos dioses que alguna vez reinaron este planeta.

Por favor presten atención a esta página acerca de los OOPARTS y luego cuestionen si la historia, como nos la explican, tiene lógica:

http://www.s8int.com/index.html

Fuente articulo: Levantate y Anda

Mas informacion sobre el Proyecto Blue Beam >>>AQUI<<<

“Chemtrails” Entrevista a un Bombero del Aeropuerto de Ezeiza (Argentina)

Entrevista a mauro, bombero del aeropuerto, sobre chemtrails
Articulo y entrevista realizada por: CodigoSocrates 27-01-2009 10:46 PM

Entrevista realizada a una persona conocida por mi, que trabaja en el aeropuerto de Ezeiza(argentina), y curiosamente afirma la existencia de chemtrails?

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Solo me referiré a el como Mauro:

Yo: decime mauro, vos trabajas de bombero en el aeropuerto de Ezeiza, correcto ?

Mauro: correcto, desde hace mas o menos 3 años

Yo: bien, me dijiste que hace poco te enteraste del fenómeno chemtrail…

Mauro: si, si, todo a través de Internet, siempre me llamaron la atención aviones que salían (mayormente de noche sin ningún tipo de identificación ni logo, pero también de aspecto comercial.

Yo:que te hace pensar que no son simplemente aviones privados ?

Mauro: Bueno no podría estar 100% seguro de que no lo son, pero, vi como estos aviones que señalo son los únicos que dejan estelas, y a pocos miles de metros.

Yo: se pueden ver las estelas desde el aeropuerto ?

Mauro: no, pero sucedió 4 veces(en estos últimos 2 años) que iba desde mi casa hasta el aeropuerto y vi. los aviones con sus estelas, para después cuando llegue al aeropuerto comprobar que eran de los aviones que te digo

Yo: y de aviones comunes no viste ?

Mauro: si también, pero no tan largas y tan bajas como estas que te digo, las de aviones comunes desaparecen rápido.

Yo: entonces te considerarías defensor de la teoría chemtrail ?

Mauro: totalmente, se que algo esta pasando

Yo: en que horarios se manejan los aviones sin distintivos comerciales

Mauro: no tienen horario fijo,pero generalmente a la madrugada
Yo: cuantos de estos aviones viste en todos estos años ?

Mauro: la verdad no sé, diría unos 4 aviones diferentes.

Gracias FER por señalarme este el articulo!

“Generador de Falsas Estelas de Condensacion”

La generación de falsas Estelas de condensación (artículo de Mike Sterling)

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Sólo para estar la linea de un sitio creado en la materia desinformar a la gente ( contrailscience.com ), recuerdo que, en el tema de las “Contrails”
( Aqui Como Fasifican Libros ),les traigo un documento desclasificado (patente de EE.UU. 12/8/1975) demuestra se la invención de un generación artificial de “Estelas de Condesacion”.

Artificial? Alguien le interesaria crear un artefacto para generar falsas “Estelas de Condensación”? De la lectura del documento, se diria que sí.

Se llama ( “Powder Contrail Generation” ) y este dodumento ya es suficiente para analizar mejor el dispositivo.

Según los más activos ( “Desinformadores” )un contrail se formó a partir de las habituales elementos que ya conocemos, hielo … bla bla bla.

En explicación de la patente que vemos, en cambio vemos que es un generador de Powder (Polvo o “Smart Dust” )
el “polvo” se tranforma en una Estela de Condensacion.

Sólo el mismo documento se deja claro que este invento se utiliza para la dispersión atmosférica de los distintos tipos de compuestos. ( Aqui , Aqui y Aqui dichos compuestos )

En la página 4, por ejemplo, el documento dice: “Otros tipos de composiciones en polvo se puede utilizar con el dispositivo se describe aquí. Por ejemplo, muchas partículas de polvo que reflejan la radiación electromagnética podría ser liberado como paja ( “Polimeros” ) o similares”.

Radiación electromagnética? Ah, aquí es donde en tra ( “H.A.A.R.P” )la radiación dispositivos, comunicaciones etc Así pues, desde 1975, “Defensa de EE.UU. estaba invirtiendo millones de dólares para inventar un instrumento muy útil a la dispersión de Chemtrails en la atmósfera, a fin de reflejar la radiación electromagnética.

Han pasado más de 30 años, imaginar qué grado de sofisticación que llegaron el día de hoy.

Aquí está el enlace:

GENERADOR DE POLVO CONTRAILS

Esta es otra clara demostracion del encubrimiento detras de las Chemtrails,libros falsos,patentes,blog’s de desinformadores,ect….esta gente tiene en su poder “armas capaces de generar un Armagedon a control remoto”
muy bueno esto del “Generador de Estelas de Condensacion” nos muestra que facil es poner,mezclar y fumigar con diferentes componetes quimicos y aditivos al combustible de los aviones……recordemos que tambien hay una clara relacion entre las Chemtrails y el morbo de ( “Morgellons” )

Articulo extraido de : Tanker Enemy
Traduccion: Mr._x_

HAARP terremotos huracanes Parte 2 (Ophelia)

Fuente: Montalk
Traduccion: Mr._x_
Parte 2:

El huracán Ophelia – Septiembre 8-16, 2005

El huracán Ophelia nunca pasado la categoría 1. Pero era muy errático, incluyendo una ruta sinuosa tipo bucle a la mitad de las agujas del reloj (septiembre 10-12).
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Los pronosticadores tenían un tiempo difícil para predecir su trayectoria y el comportamiento. El huracán se formo el 8 de
septiembre, se desliza dentro y fuera del estado de huracanes varias veces antes de aparecer el 16 de septiembre y moverse entrando en el Atlántico Norte.
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Fuentes: Wikipedia y Palm Beach Post

Este cuadro compara la actividad de HAARP con la velocidad del viento Ofelia:
haarp-ophelia
HAARP tubo algo que ver con esto, lo más probable es que fue un ensayo para cambiar la dirección del huracán.

( Aqui “Katrina” La Parte 1 del informe )

Comité Nacional Frances para la Ciencia de las Armas a Radioelectricidad

Encontre este documento,muy interesante que demuestra como muchos gobiernos son culpables de la amenaza y/o utilizo de armas a microondas sea para atacar que para defenderse (de ellos mismos..)
Lo que llamo mi atencion de este documento es que habla de posibles ataques terroristas? a:

1.Bancos de datos de ordenadores
2.dispositivos de control de las instalaciones nucleares
3.los equipos de telecomunicaciones
4.desactivación temporal de la gestión de un aeropuerto

creo que el proximo ataque de “falso terrorismo“(o falsa bandera) vendra por algunos de los puntos nombrados,como bien dice el informe,el ataque lo haran con este tipo de armas( h.a.a.r.p ),en un documental de Odysea(basta mirar los primeros 5 minutos), justamente se habla de un blackout general a nivel electrico y sus consecuencias.
( Aqui el documental )

Este es el informe:

Francés Comité Nacional para la Ciencia Radioelectricity Sección Francesa de la Unión Científica Internacional de Radio
Informe de actividades 2000 / 2003 – El informe completo – (francés)
– Extractos –
– Página 14 –
Comisión E: Los ruidos y las interferencias electromagnéticas
El terrorismo electromagnético es motivo de preocupación: las fuentes de ondas electromagnéticas dirigidas a instalaciones sensibles, la inserción de datos subversivos en equipo, la desactivación temporal de la gestión de los lugares sensibles. Los experimentos en el laboratorio que demuestra el nivel de dichos riesgos se han llevado a cabo en particular en los Estados Unidos junto con su desarrollo económico, psicológico y evaluación de los medios de comunicación.
INFORME DEL PRESIDENTE
– A partir de la página 21 —
Otro punto importante se destacó en comisión de E en la interferencia electromagnética y de sus influencias en los equipos electrónicos. Este problema ya se había discutido en la conferencia de Toronto, en forma de radiación electromagnética terrorismo. .
Varias conferencias han abordado el problema de la influencia de las ondas electromagnéticas de muy alta potencia y equipos electrónicos se ha tratado de evaluar su vulnerabilidad. Con la llegada de los procesadores utilizando las dimensiones de los circuitos de cada vez más pequeño tamaño (actualmente limitada a 0,18 μ m en la mayoría de los sectores), los voltajes de funcionamiento también se reducen. Naturalmente, esto implica aumento de la sensibilidad de los equipos electrónicos a los fenómenos electromagnéticos. Este aspecto debe tenerse en cuenta en el diseño de las futuras computadoras, con blindaje apropiado. Lo mismo puede decirse de los sistemas de comunicaciones, y de la electrónica de consumo público. . .
INFORME DE ACTIVIDADES DE COMISIONES
– Páginas 41 y 42
1 – Síntesis de algunos Científico marcado E en la Comisión de Maastricht URSI AG-2002 – Un período de sesiones Internacional contribuciones participación casi exclusivamente estadounidense y europeo de las comunicaciones tratarse de un tema de preocupación es el terrorismo electromagnético. las fuentes de ondas electromagnéticas,se podrían producir potentes y compactas, , a fin de orientarlos hacia las instalaciones sensibles. Estamos pensando en los bancos de los ordenadores, dispositivos de control de las instalaciones nucleares, los equipos de telecomunicaciones y el transporte. Los análisis presentados en este período de sesiones tuvo dos tipos de riesgos en consideración, la primera poco probable pero posible referirse a la inserción de datos en el aparato subversivo, esta última mucho más probable y más fácil de aplicar podrían causar este tipo de incidentes como la desactivación temporal de la gestión de un aeropuerto ! Estas presentaciones fueron acompañadas por los resultados de los experimentos a menudo realizado en un laboratorio y el suministro de evidencia física de estas nuevas amenazas de las cuales todavía no podemos percibir el desarrollo económico, psicológico y las consecuencias en los medios de comunicación consecuencias. En los EE.UU. complejos dispositivos dedicados a este tipo de experiencias se están instalando. Estamos hablando de las habitaciones están equipadas con las instalaciones necesarias para el procesamiento de la información que muestra la mayoría de situaciones vulnerables. La meta prevista se refiere, como primer paso para establecer el vínculo (s) de entre el acoplamiento electromagnético y la probabilidad de aparición de datos erróneos. Entendemos que la diversidad de estos acoplamientos, así como la complejidad del procesamiento de la información hace de esta una tarea muy difícil. Es probable que la sociedad como la conocemos hoy en día,sólo aumentar el interés de los científicos para proteger a nuestras instalaciones sensibles contra el fenómeno de las nuevas amenazas. – Desarrollo de métodos y formas de estudio y la protección de civiles y militares contra la EM ataque causado por un rayo en las proximidades.
Traduccion: Mr._x_

Aqui el informe original y completo

Aqui otro informe oficial:
HIGH POWER RADIO FREQUENCY WEAPONS:
A POTENTIAL COUNTER TO U.S. STEALTH AND CRUISE
MISSILE TECHNOLOGY
by
John A. Brunderman, Lieutenant Colonel, USAF
Center for Strategy and Technology
Air War College
Air University
Maxwell Air Force Base, Alabama
December 1999

HAARP terremotos huracanes Parte 1 (Katrina)

Fuente: Montalk
Traduccion: Mr._x_
14 julio 2008:
HAARP puede manipular las tormentas, los huracanes y los terremotos? Definitivamente hay una correlación entre estos y cuando HAARP está activa. En este artículo se dan algunos ejemplos de esa correlación. Y mientras que por sí sola no demuestra una relación causal directa, la física de HAARP y la agenda política detrás del programa sugieren que el tiempo y el terremoto de manipulación es posible y probable.( Aqui un documental de Odysea sobre H.a.a.r.p )

Supongo que todo el mundo sabe de este HAARP(Alaska). Hay otros menos conocidos que HAARP es sólo uno de varios de estos servicios – y no los más poderosos. Hay otros, aquí hay cinco:

1) Mu radar – 1 megavatio planta en Japón (34 ° 51’14 .80 “N 136 ° 6’19 .45” E).

2) Observatorio de Arecibo– 2 megavatios las instalaciones en Puerto Rico (18 ° 20’38 .97 “N 66 ° 45’9 .77” W).

3) HIPAS – 70 megavatios de instalación de este Fairbanks, Alaska (64 ° 52’21 .18 “N 146 ° 50’18 .78” W).

4) Sura – 190 megavatios de instalación en el centro de Rusia (56 ° 7’10 .32 “N 46 ° 2’4 .41” E).

5) EISCAT – 1 gigawatt instalación en Tromso, Noruega del Norte (69 ° 35’1 .06 “N 19 ° 12’57 .11” E).

(puede copiar y pegar las coordenadas en google maps)
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En comparación, HAARP (cerca de Gakona, Alaska – 62 ° 23’33 .73 “N 145 ° 9’2 .61” W) se asegura que constituye una mera instalación de 3,6 megavatios – y que después de haber sido actualizado en 2006. Tiene 278 veces menos potencia máxima que el calentador de la ionosfera en Noruega.

No obstante, HAARP está lejos de ser inútil. Según la DARPA:

Clave para el esfuerzo actual es la ampliación de la investigación experimental, que incluye una instalación de 3,6 MW transmisor de alta frecuencia y una variedad de instrumentos de diagnóstico, para llevar a cabo investigaciones para caracterizar los procesos físicos que puede ser iniciado y controlado en la ionosfera y el espacio, a través de interacciones con las ondas de radio de alta potencia. Entre estos fueron: (1) la generación de frecuencia extremadamente baja / muy baja frecuencia de las ondas de radio y otros subsuelo submarino de comunicación, y la reducción de poblaciones de partículas cargadas en los cinturones de radiación para garantizar la seguridad de los sistemas de operaciones de la nave espacial, (2) el control de gradientes de densidad de electrones y la refracción propiedades en determinadas regiones de la ionosfera para crear canales de propagación de ondas de radio, y (3) la generación de emisiones de infrarrojos y ópticas en el espacio para calibrar los sensores espaciales.

Un estudio realizado por una Fuerza Aérea / Marina Grupo también se refirió a otras funciones de alto valor que puede ser logrado con un 3,6 MW de capacidad, en particular, la exploración y el perfeccionamiento de los principios científicos que podría conducir al desarrollo y el despliegue de una sistema para proporcionar protección a los activos de spacebased emergentes amenazas asimétricas.

HAARP solo tiene muchas aplicaciones, principalmente militares, y las anteriormente mencionadas son sólo una pequeña “caja de revelar” conjunto de ejemplos. 3.6 MW, si puede realizar estos, 1.000 MW imaginar lo que podría hacer!

Hay una interesante anécdota cuenta por Dan Eden de HAARP se utilicen para fines encubierta. Además, afirmó que hubo un segundo, en secreto, más potente instalación en Alaska. Ahora, en 2008, una década más tarde, la existencia de instalaciones que ya no es secreto y su nombre es HIPAS, que es casi veinte veces más potente que HAARP.

Física de HAARP
¿Qué hace que estos calentadores ionosféricos tan útil es que consisten en conjuntos de etapas. A phased array es una red de antenas cuyas fases y amplitudes son ajustables individualmente. Esto significa una gran variedad de combinaciones diferentes puede ser probado, la síntesis de nuevas y complejas formas de onda total.el phased array permite la salida para observar en diferentes direcciones sin tener que mover las antenas ellos mismos.

Para cualquiera que este familiarizado con las obras de Tom Bearden, arreglos gradual(phased array) también permitirá fase conjugación parcial o cancelación de la emisión de ondas electromagnéticas. Cuando las ondas EM han (o ambos) de sus componentes eléctricos y magnéticos cancelado, a la energía toma la forma de un longitudinal / potencial / escalar / gravitacional / temporales en lugar de ondas.

Calentadores ionosféricos pueden también “el control de los gradientes de densidad de electrones y las propiedades de refracción en determinadas regiones de la ionosfera” lo que significa que son capaces de modular la densidad de electrones ionosféricos. Este es otro método de generar potentes ondas longitudinales, utilizando el cielo como una gigantesca antena longitudinal.

Y matrices de manera gradual se puede utilizar para generar un tipo totalmente diferente de la radiación, que no puede ser detectada con la EM-instrumentos de medición. En función de su frecuencia y tipo, en teoría, estas ondas pueden afectar a las emociones humanas y la biología, la influencia del tiempo, altera la dinámica tectónica, e incluso manipular en torno a nuestro medio ambiente hiper-dimensional para permitir el control y la invisibilidad interdimensional de maniobra de los militares y vehículos. En esencia, todo lo que las ondas electromagnéticas ordinarios no pueden realmente hacer.

Esto me parece mucho más plausible, que tecnologías como HAARP-operan en un nivel que sustituye a las de los electromagnetismo, y que esto es lo que HAARP y sus instalaciones son realmente hermana que se utiliza. No es nada el público conoce o puede comprender porque esta tecnología se utiliza un tipo de ampliación de la física de las cuales sólo un pequeño subconjunto esterilizados y comprende libros de texto principal de la universidad. Pero puede ser resuelto si tiene un fondo de física y estudiar las implicaciones y aplicaciones de la fuerza libre de potencial de los campos.

Tiempo de manipulación
Ahora echemos un vistazo a algunos posibles correlaciones entre los fenómenos meteorológicos y notables HAARP, cuando se activa. Su actividad se puede leer desde la cascada gráfico publicado en el sitio web de HAARP. Según el sitio:

Este cuadro es una cascada trama de las lecturas tomadas por el Monitor de espectro para las últimas 36 horas. El eje vertical es la frecuencia, que van desde 1 a 30 Mhz y el eje horizontal es la hora UTC. Espectro de las muestras se toman cada pocos minutos. El color indica la intensidad de la señal recibida en cada frecuencia, que van desde el azul profundo de las señales más débiles a rojo, amarillo y blanco de las más fuertes señales.

HAARP actividad se indica con las pautas definidas en la tabla de la cascada, al igual que las ranuras de un piano roll o rayas en un espectrógrafo. Existe también el ruido de fondo en los gráficos, pero son más difusos. Lo que importa es el brusco patrones, su presencia, secuencia, cuando de inicio y fin.

Analizando el Huracán Katrina – 23-30 agosto 2005:

HAARP fue muy activa en las semanas antes de Katrina, durante y después de un corto período de tiempo. La correlación es, por tanto, no completa. Si HAARP estaban inactivos durante ese tiempo, entonces podría ser demostrado que no tenían absolutamente nada que ver con Katrina, pero desde que se activa en efecto, un posible vínculo sigue.

22 de agosto – Los restos de la depresión tropical Diez avanzar en su posición.
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23 de agosto – Los restos de la depresión tropical en los Doce.
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24 de agosto – La depresión es renombrado y fortalece la tormenta tropical Katrina.
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25 de agosto – Katrina fortalece y se convierte en huracán categoría 1 y huelgas sureste de Florida.
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Agosto 26 – Katrina se debilita a tormenta tropical, las salidas en el lado oeste de la Florida en aguas cálidas y, a continuación, volver a intensificarse en un huracán categoría 1. Rápidamente beneficios fuerza.
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Agosto 27 – Katrina llega a la central del Golfo y se convierte en un gran y bien organizado huracán categoría 3.
kk2
Agosto 28 – Katrina viene dentro de unos pocos cientos de millas de la costa y crece la categoría 4 en una fase temprana del día, luego a la categoría 5 al mediodía.
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Agosto 29 – Katrina llega a la zona con vientos de 155 mph.
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30 de agosto – Katrina se debilita a un fuerte temporal que afecta a Tennessee y sus alrededores.
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Fuentes: Wikipedia y National Geographic

HAARP,Chemtrails y Terremotos (Ian Brockwell)

HAARP, Chemtrails y Terremotos:
por Ian Brockwell:
Fuente: http://www.americanchronicle.com/articles/65097
Traduccion: Mr._x_

16 de junio de 2008
Ha habido mucha especulación en Internet acerca de si recientemente HAARP es de alguna forma conectado con el reciente terremoto en China (y posiblemente de otros eventos). Fotos de nubes extrañas (con el arco iris de colores) se han visto poco antes del terremoto. (Aqui el Video)

Aunque estas nubes (llamado perihelio o Sun-dog’s) podría ser fácilmente creado por las condiciones naturales, no podemos descartar la posibilidad de que (H.A.A.R.P-Aqui un video de odisea) podría haber desempeñado una parte en su aparición también.

Los colores que vemos en un arco iris son creados por la luz blanca que pasa a través de un prisma, lo que distorsiona la luz para crear la bella imagen que todos conocemos. Un prisma es generalmente triangulares, con dos superficies de refracción fijado en un ángulo agudo entre sí.

Un arco iris se produce cuando el Sol está por debajo de 42 grados, mientras que un perihelio ocurre en 22 grados a cada lado del Sol (y en la misma altitud que el Sol).

HAARP crea ondas de alta frecuencia que son muy poderosos (una adaptación de una invención de Tesla, Aqui mas informacion)
y la mayoría de los expertos creen que puede, en efecto, HAARP producir suficiente energía para causar un terremoto (entre otras cosas). ¿Es posible que la alta frecuencia de ondas HAARP producir una especie de prisma, ya que golpea la superficie de la Tierra?

El siguiente extracto, en cuanto a colores y la luz puede ser de interés:

“Newton había descubierto que el color viene de desplume este arco iris de la luz. Pero, ¿cuál es la luz? La moderna respuesta a esta pregunta vino de dos siglos después de Newton, cuando el físico escocés James Clerk Maxwell declaró que la luz es una vibración del campo eléctrico y magnético de la energía: un campo electromagnético que pasa por el espacio vacío como una ola que viaja a través del mar. La frecuencia de las vibraciones aumenta desde el rojo al violeta extremo del espectro, por lo tanto, determinar la percepción del color de la luz. La longitud de onda de estas ondas de luz se reduce a medida que la frecuencia es mayor.

Pero no todos los colores se genera de esta manera. El arco iris del arco variado el resultado de la refracción, la flexión de los rayos de luces que pasan de un medio a otro (en este caso, del aire al agua en las gotas de lluvia). Otro físico de producción de color de proceso es de dispersión: la dispersión de la luz en todas direcciones por las partículas en la atmósfera que son casi tan grande como una única longitud de onda. Dispersión de luz es lo que hace que el cielo azul. Los rayos del sol son dispersados por el polvo atmosférico, el envío de la luz rebote en todas las direcciones. Estas partículas de polvo dispersan más alta frecuencia de luz que la luz de baja frecuencia, de modo que la luz azul alrededor de rebotes en la atmósfera y llega a los ojos de todas las partes del cielo. ”

La luz es afectada por la alta frecuencia de ondas HAARP?

Aparte de la capacidad de crear terremotos, se cree que HAARP también puede afectar las condiciones meteorológicas (tormentas de hacer mucho más fuerte) y la retirada de los misiles. Pero, ¿cuál es el propósito real detrás de este invento? ¿Es alguna nueva arma mortal?(Aqui mas informacion)

Supongamos por un momento que su objetivo principal es el de un arma militar, por lo menos una persona afirma que un terremoto en el Japón fue el resultado de HAARP.

Lamentablemente, el HAARP dispositivo que no es difícil de reproducir, por lo que si América puede construir una, por lo que pueden otros países, y esto nos lleva a la conexión Chemtrails(Aqui mas informacion).

Siempre he pensado que Chemtrails fueron un intento de bloquear los efectos del sol o de otros rayos galácticos, con el fin de reducir los efectos del Calentamiento Global. Un artículo de Ted Twietmeyer también ha analizado este y señala que si este es el caso, no parecen tener ningún efecto. Me habría de acuerdo en que las temperaturas no parece que se han reducido significativamente, y esto confirma que tanto Chemtrails no funcionan (si es lo que están diseñados para hacer), o tal vez lo son, y las temperaturas serían mucho más elevados si no se utiliza. Es imposible decir con seguridad.

Lo que me hizo muy interesante encontrar en el artículo de Ted Twietmeyer fue la información que había recibido sobre el contenido de Chemtrails. Ted ha escrito muchos artículos sobre este tema y tiene un gran ojo para el detalle (asegúrese de leer la información sobre la NASA y Marte). Como podrán ver en su artículo, Chemtrails contienen una serie de interesantes compuestos.(Aqui mas informacion)

Para no hacer el cuento largo, que dichos componentes (metálicos en la naturaleza) son ideales para el bloqueo / desviar (o al menos reducir) las microondas o efectos electromagnéticos etc Aunque esto todavía podría ser la finalidad de reducir los efectos del calentamiento global, que también podría tener algún beneficio en la protección de un potencial ataque HAARP un dispositivo en otro país.

Sin más información o prueba, sólo podemos especular. No es más allá de los reinos de la posibilidad de que ya estamos asistiendo a una guerra, una guerra no implica que las armas convencionales, sino un dispositivo que genera desastres “naturales” que pueden ser igualmente devastadoras.

Por supuesto, hay muchos peligros al usar este dispositivo. La primera, obviamente, es lo que sucede cuando la otra parte obtiene la misma capacidad? La segunda, que es menos predecible, los efectos secundarios es lo que podemos esperar? Implica la creación de terremotos “sacudir” a fin de que las placas tectónicas se mueven (que es lo que causa el daño), pero el movimiento de una placa puede afectar a otros, y esto podría causar un efecto dominó (que producen los terremotos en otras partes del mundo).

Estoy seguro de que vamos a escuchar mucho más sobre este tema en el futuro, y sólo espero que los que utilizan dispositivos como HAARP considerar todas las consecuencias de sus acciones.

Video extraido de : http://www.youtube.com/user/deusmihifortis

H.A.A.R.P – China Earthquake connection


Video extraido de : http://www.youtube.com/user/BLESSEDone333

Published in: on enero 10, 2009 at 1:40 pm  Comments (1)  
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Silent Weapons – Haarp Project


Video extraido de : http://www.youtube.com/user/AnonymousCommentator

H.A.A.R.P. en Cuarto Milenio

Parte 1

Parte 2

Video extraido de : http://www.youtube.com/user/JohnTitorNT
HAARP y Terremotos:

Video extraido de : http://www.youtube.com/user/deusmihifortis

Published in: on enero 9, 2009 at 12:56 pm  Comments (1)  
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H.A.A.R.P. por Billy Meier

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HAARP es la abreviación de “High Frecuency Active Auroral Research Program”, en español: “Programa de Investigación en Alta Frecuencia de Auroras Activas”. Detrás de esto se esconde un proyecto de los norteamericanos que puede provocar una catástrofe mayor para la humanidad que la construcción de la bomba atómica. En realidad, con HAARP se está construyendo una instalación de pruebas con la que se puede llevar a cabo una batalla de ciencia ficción. Se trata de un experimento francamente demente, pues se planea disparar rayos energéticos hacia el cielo, usando la gigantesca instalación de antenas que se esconde detrás de la inofensiva denominación HAARP.
Los rayos de energía son reflejados por la ionosfera como ondas eléctricas de frecuencia extremadamente baja (ELF – siglas en inglés), convirtiéndose estas ondas en una arma insidiosa:
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Las ondas ELF penetran en los cerebros de los seres humanos(“Proyecto Bluebeam“) y los animales, por lo que las víctimas no solamente son inhabilitadas y los seres humanos también son puestos fuera de combate,sino que también caen víctimas de la demencia. Para los militares, las ondas ELF son igualmente útiles en otras cosas, puesto que incluso penetran muros de piedra y de acero, etc. Aqui : (“Nuevas Armas“)

Las ondas ELF mejoran la comunicación por radio, aún por los refugios más gruesos y en submarinos nucleares, etc.
Las ondas ELF también penetran la tierra y así pueden detectarse refugios escondidos.
Las ondas ELF además pueden detectar y también localizar misiles y aviones, así como otros cuerpos voladores, también detrás de la curvatura de la tierra.
Las ondas ELF son tales que pueden bloquear todo lo electrónico y la radiocomunicación del adversario.

(se dan cuenta el porque del uso de Chemtrails en Gaza)

Todo esto, sin embargo, es sólo un lado de la técnica HAARP, pues igualmente son alarmantes las posibles consecuencias secundarias que se deben tomar en cuenta. El hecho es que hasta el momento ningún ser humano sabe cómo reacciona la ionosfera al ser abollada con radiaciones energéticas. Hay que considerar que la ionosfera es muy sensible. Junto con la capa de ozono, ella protege la Tierra y a toda vida de la mortal radiación cósmica. Bien se puede pensar que la radiación energética adicional del HAARP no solamente podría perturbar este sensible sistema, sino que también lo podría destruir, también por supuesto a la capa de ozono.

Naturalmente, los militares y sus científicos no quieren ver los peligros, suponiendo simplemente que no pasará nada, por lo que simplemente continúan a pesar de las voces de advertencia. En el año 2003, supuestamente habrán 180 antenas que introducirán esta locura, aunque ya se practican pruebas con unas 60 antenas terminadas.

Frente a las montañas de Alaska, se construye un bosque de antenas para crear una zona de pruebas para la guerra de radiaciones. La función sería como sigue: sobre la capa de ozono está la sensible ionosfera. La misma se trata de una capa gaseosa enriquecida de partículas eléctricas – iones. HAARP, como calentador de la ionosfera, usa sus antenas para disparar haces de radioondas de alta frecuencia hacia determinadas áreas de la ionosfera, produciendo nubes abolladas artificiales de iones que trabajan como lentes. Las mismas entonces reflejan las ondas ELF a una frecuencia extremadamente baja. Entonces, por ejemplo, éstas pueden localizar objetos voladores y pueden ser utilizadas para otros propósitos perturbadores, así como letales, y pueden ser dirigidas también hacia otras zonas de la superficie terrestre de acuerdo al ángulo de disparo de las radioondas a través de los lentes de iones.

Hace ya mucho tiempo que Marte perdió su atmósfera, y ahora lo mismo puede amenazar a la Tierra gracias a la irresponsabilidad y la demencia de los norteamericanos quienes también son responsables por la demencia más destructora de la segunda guerra mundial – la bomba nuclear. El gobierno de los EU hasta rechaza esto, diciendo que HAARP se trata de una institución puramente científica, aunque detrás del proyecto se esconde en realidad una gigantesca arma de radiación que es un nuevo y gigantesco potencial militar que puede representar para el planeta entero y todas sus formas de vida, un enorme potencial de peligros. Por razones de seguridad, el obligado estudio sobre el medio ambiente de HAARP menciona “cambios de la ionosfera” que entre otras cosas, pueden influir también la capa de ozono, pero es notorio que este estudio no es elaborado por la autoridad del medio ambiente en los EU, sino por la Fuerza Aérea y la Marina misma.

En realidad, no es necesario preguntar por qué un estado como EU quiere romper a disparos la capa de ozono y la ionosfera, si se conoce la manera de pensar de todos aquellos quienes siempre quieren ser los más grandes y los más poderosos – lo que naturalmente no es culpa de aquellos norteamericanos que están contra ello, teniendo convicciones humanas positivas, como tampoco del hecho de que ciertos elementos, en forma asquerosa, estén al mando o que en el mismo marco griten hurra en apoyo.

Sin embargo, hay que preguntarse por qué, sabiendo el riesgo, se ejecuta una incontrolable reacción en cadena en la capa de ozono y en la ionosfera. Probablemente se puede contestar la pregunta diciendo que para los militares y las grandes y pequeñas empresas involucradas, so determinantes, por un lado, la creación de empleos y en segundo lugar, las posibilidades de uso del HAARP también, así como el dinero que entra en circulación, y no en última instancia, el poder ligado a ello.

Con HAARP se pueden liberar fuerzas contra las que hasta ahora ningún adversario potencial se podría oponer con nada siquiera remotamente equivalente. Hasta ahora, en cualquier escenario de ataque nuclear, los artefactos nucleares eran detonados a gran altura, con un alto EMP (Pulso Electromagnético). Con HAARP como arma, este efecto se logra también, pero sin la energía radiante del átomo. HAARP aún es capaz de mucho más, ya que puede observar profundamente hacia el interior de la Tierra, para por ejemplo encontrar también yacimientos de petróleo, ó para, como ya se explicó, localizar refugios secretos. El hecho de que ciertas radiaciones no solo pueden poner en peligro a seres humanos, animales y plantas, sino que pueden ser mortales, es simplemente aceptado sin consideraciones. HAARP puede ser empleado como un super-radar, pudiendo igualmente destruir objetos voladores en marcha, pero esto no justifica que se juegue con la vida de la humanidad, así como de las plantas y de los animales y de los animales y con la existencia del planeta. Sin embargo, esto no les importa a los militares y las grandes empresas, ni a los responsables del gobierno de los EU. Muy al contrario, les causa alegría no violar los ceses de pruebas nucleares (que de todos modos no son respetados por los estados, o sólo por pocos), ni los tratos de sistemas antibalísticos o tratos de desarme. También se alegran de que, por lo menos hasta hoy, sus acciones criminales todavía no han llamado mucho la atención del público a nivel mundial, porque hasta el momento todavía han sido casi totalmente silenciosas – aunque también porque el pueblo no se preocupa de ello en absoluto.

Las guerras de cañones de radiación y de microondas están a punto de ser realidad. Sin embargo, el ser de la Tierra no puede darse el lujo de perder ni la capa de ozono, ni ninguna otra capa que rodee la Tierra – ni mucho menos la vida propia y la de las plantas y animales. El hombre terrestre no puede darse el lujo de perforar la atmósfera con gigawatts, abollando las diversas esferas, o perturbarlas en su harmonía o hasta destruirlas. Como mínimo, con esta demencia se infligen heridas que no pueden sanar nunca más, poniendo así en peligro toda vida terrestre, tal vez para siempre.

En el presente, la instalación todavía es probada a baja potencia, aunque el clima mundial ya está presentando perturbaciones que ya no se pueden pasar por alto. A pesar de todo, estos hechos no les preocupa de ninguna manera a los responsables de HAARP ni a sus cómplices, quienes incluso niegan que las catástrofes mundiales tuvieran algo que ver con los peligrosos experimentos, contra lo cual, sin embargo, los pleyanos/pleyaranos declaran que en efecto sí existen nexos – como también con relación a la contaminación ambiental, la destrucción del clima y del ambiente que provocan inundaciones, erupciones volcánicas, temblores y tormentas, que se producen también por las presentes y aún pequeñas pruebas del HAARP.

Desde hace tiempo ya, se exhorta a los pilotos que esquiven la instalación a una distancia amplia, y en el tiempo que ha transcurrido, la instalación quizás ya está trabajando a plena potencia o lo estará en el año 1998. Sólo un gigawatt es suficiente para quemar un hueco en la ionosfera, pero la potencia final de la instalación, respectivamente el cañón de radiación, se supone que debe ser aumentada a 100 gigawatts; eso es 100 mil millones de watts. El hecho es que la nueva arma de radiación influencia y lesiona, tanto a la conciencia de los seres humanos y de los animales, como también todo bien de todos los animales y por supuesto también de los seres humanos, muy aparte del hecho de que todo el campo energético de la Tierra, que es altamente sensible, puede ser manipulado hasta producirse un salto en los polos.

Hay muchas posibilidades peligrosas, destructivas y mortales que pueden manifestarse al bombardear la ionosfera. A pesar de esto, los responsables de HAARP no piensan nada al respecto. Como resultado, se realiza sin escrúpulos el programa secreto de armamento, bombardeando la capa de ozono y calentando la ionosfera.

Fue en 1945, en los Estados Unidos de América, cuando por encargo del gobierno de los EU y de los militares de los EU, los científicos detonaron la primera bomba nuclear de la era moderna. Y de acuerdo a lo que ellos confesaron sólo más tarde, no sabían de antemano lo que ocurriría realmente y si tal vez se provocaría una reacción nuclear en cadena y posiblemente se quemaría toda la atmósfera terrestre o incluso el planeta. Y como en aquel tiempo de la prueba nuclear, también hoy las posibilidades son 50:50 con el HAARP. También hoy se realiza el experimento con estas probabilidades, como cuando detonaron la bomba en 1945. Si bien es cierto que los peores temores de aquel tiempo no se hicieron realidad porque esa vez “todo salió bien”, sí surgieron del experimento otros escenarios igualmente horribles cuando se construyeron nuevas bombas que fueron lanzadas sobre áreas pobladas, matando a cientos de miles de seres humanos, mutilando incontables personas con las quemaduras y convirtiendo a muchos de los descendientes de las víctimas contaminadas radioactivamente más en monstruos que en seres humanos. Además, enormes áreas se contaminaron de radiación, haciéndolas inhabitables por decenas de miles de años. La contaminación se produjo, tanto por pruebas de bombas nucleares, como también por el uso comercial de la bomba nuclear. Sin embargo esto no bastó, puesto que el material nuclear utilizado pacíficamente también ha cobrado desde ese entonces incontables víctimas humanas en todo el mundo, es decir, mediante la contaminación de la radiación nuclear que resulta de accidentes, falta de cuidado y crímenes. Y justo con respecto al último punto, los norteamericanos están otra vez a la cabeza, puesto que los responsables de ese estado (que lamentablemente no es el único) realizaron en forma criminal experimentos secretos con emisiones radiactivas, medicamentos radioactivos, etc. usando miles de personas inocentes, poblados y enteras ciudades pequeñas. Estos sí son hechos que han llegado al conocimiento público, al menos parcialmente, aunque por un lado, ni con mucho ha sido descubierto todo, y por otro lado, son tan inhumanos que uno debe preguntarse si ellos mismos, los responsables y partidarios de estas maquinaciones, fueron y son humanos o solo son tremendos monstruos sanguinarios e irresponsables.

Ahora bien, con la bomba nuclear que fue y es utilizada para fines bélicos y comerciales, y con toda la demás utilización dizque pacífica de la energía nuclear, se han ocasionado en toda la Tierra daños irreparables e infinitas penas y desgracias – y siguen siendo ocasionadas aún hoy. Y sin embargo, los norteamericanos continúan, y ahora tienen en planeación completamente secreta un nuevo crimen contra la humanidad – una serie de pruebas altamente explosivas para el venir de un nuevo sistema futurista, destructor y letal que puede ser igualmente destructor y mortal para el planeta entero y para todas sus formas de vida, entre las cuales, como se sabe, también cuenta el ser humano. El desenlace y las consecuencias a largo plazo de esta demencia son tan inciertas como en aquel tiempo, cuando fue detonada la primera bomba nuclear en 1945. Sí hay científicos aterrados ante esto que no tienen nada que ver con el asunto y opinan que nuevamente toda la vida terrestre en su forma presente, así como la existencia entera del planeta, está en juego debido al afán de poder del ser terrestre y en particular de los militares de los EU y los responsables del gobierno de los EU.

Entre todos aquellos científicos que aún están conscientes de su responsabilidad, el HAARP representa una de las más grandes amenazas para la capa de ozono, aunque esto es sólo una de muchas otras influencias que HAARP puede provocar también en otras esferas y sobre la Tierra, así como entre todas la formas de vida. Las posibilidades se extienden desde el cáncer de la piel hasta el desplazamiento de las zonas climáticas, desde tremendas tormentas y catástrofes de sequía hasta inundaciones, temblores y erupciones volcánicas. Aunque todas estas cosas ya pertenecen a lo cotidiano y son provocadas por la locura de la sobrepoblación y sus consecuencias, como por ejemplo gracias a la destrucción del medio ambiente y la contaminación ambiental y el resultante efecto invernadero, los desplazamientos de peso de la capa superior de la Tierra, etc. etc. Desde hace ya bastante tiempo, las continuas pruebas del HAARP tienen la culpa de ocasionar alteraciones del clima, y así causar temblores, erupciones volcánicas y tormentas diluviales, y catástrofes ambientales a nivel mundial, lo cual naturalmente es negado por los responsables del HAARP, a lo que sin embargo, los pleyianos/pleyarianos declaran que efectivamente es así y que HAARP, a largo plazo, ocasiona tantos daños, penas, miseria, necesidades, devastación y destrucción, que una reestabilización de toda la naturaleza y de toda vida ya no será posible, porque se producen efectos a largo plazo que sin excepción influyen todo tan negativamente, que no permiten ninguna regeneración.

Desde hace bastante tiempo se lleva a cabo una cacería a nivel mundial de los destructores del ozono, como el FCHC (Fluor-cloruro-hidro-carburos), lo que es muy correcto. No obstante, los norteamericanos transversan en muchos aspectos de la protección del medio ambiente, como también con respecto al apoyo y la conservación de la vida en lo general, como se comprueba tan sólo con la pena de muerte, que es saludada por muchos norteamericanos con júbilo, como algo maravilloso, y aplicada sin merced. Y así como ellos, los responsables de los EU y sus partidarios se comportan prepotentemente en estas cosas, así también lo hacen con su nuevo sistema de armamento HAARP, pasando por encima de todas la cabezas de la humanidad, para disparar y hacer peligrosos agujeros en la sensible ionosfera, poniendo en peligro a toda vida sobre la Tierra. Simplemente se toman el derecho de decidir sobre ello y de creer que nada va por encima de su condenada locura por el poder y su delirio de grandeza.

Por medio del HAARP, la ionosfera es dañada y es parcialmente fundida, lo que provoca el peligro que la radiación cósmica pueda entrar sin obstáculos. Sólo esto ya es testimonio que el HAARP es un proyecto irresponsable. Sin embargo, la locura ya tiene una historia que por lo general se le oculta al pueblo. Ya en 1958, fueron detonadas en el espacio tres bombas atómicas para así influir el clima. Después de esa locura, pasaron apenas dos años, hasta que como consecuencia se presentaron toda una serie de catástrofes climáticas. En 1961, llegaron a disparar en la ionosfera 350.000 agujas de cobre de 2 a 4 centímetros de largo, después de lo cual la Tierra se vengó de tal modo que en Alaska se produjo un temblor de 8.5 grados y en Chile, una gran parte de la costa se deslizó al mar. Luego, en 1963, los norteamericanos y la URSS, detonaron en la estratosfera bombas atómicas de 300 megatones, rompiendo gigantescos agujeros en la capa de ozono. Y éstas son sólo unas pocas de las maquinaciones criminales contra la humanidad por parte de los norteamericanos y de la antigua Unión Soviética, ya que en realidad, varias docenas de tales crímenes corren por la cuenta de los norteamericanos y de los rusos, así como de los franceses, israelíes, chinos y otros que jalan de la misma cuerda.

Lo que puede venir ahora con HAARP puede ser aún mucho peor que todo lo que ha ocurrido hasta ahora. El peligro amenaza desde Alaska, a 320 kilómetros al noreste de Anchorage. En la soledad del lugar surge un bosque de antenas compuesto de 360 postes de 24 metros de altura, con el cual los militares quieren lanzar rayos de alta frecuencia a la ionosfera (y ya lo están haciendo en forma de prueba desde hace ya bastante tiempo, produciendo ya extensas catástrofes climáticas y tormentas, así como temblores y erupciones volcánicas), para calentar el cinturón protector y desplazarlo parcialmente. De esa manera se queman gigantescos “lentes” en la ionosfera, para que entonces los rayos, ahora haces concentrados, sean reflejados hacia la Tierra. Los fundamentos científicos del HAARP fueron creados por el irresponsable alumno de Tesla, Bernard Eastlund, quien ya en 1985, sacó la patente sobre su trabajo bajo el amenazante nombre: “Método y aparato para la alteración de un área de la atmósfera, ionosfera y/o magnetosfera de la Tierra”. Un proyecto que significa un vandalismo global, porque de esa manera se lanzan gigantescas cantidades de energía, en potencia de gigawatts, hacia las esferas superiores de la Tierra, con lo que no se puede calcular de ninguna manera lo que pasará en un futuro próximo o lejano con la Tierra y todas sus formas de vida, los seres humanos, los animales y las plantas.

Pocos años después de su invento, por falta de dinero, Eastlund perdió el control de su patente, explicando al respecto que la instalación de antenas en construcción en Alaska se trata de una gigantesca arma de radiación que no sólo podía destruir todas las redes de comunicación, sino también misiles, aviones y satélites y que podía hacer aún mucho más. Dijo entre otras cosas que los efectos secundarios, intencionados o no intencionados, son también las catástrofes climáticas en toda la Tierra o en partes de la misma, como también la penetración de la mortal radiación cósmica en forma inprotegible, hacia ciertas áreas de la Tierra determinadas por militares y responsables del gobierno, etc.

Billy Meier

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